CHUANG TSE

(extractos)

 


Este mundo humano

 

Conversación de Yen Huei con Confucio.

.....-Entonces -dijo Yen Huei-, no avanzaré más.  Y me permitiré solicitarle un método. 

-Ayuna, -dijo Confucio-, y te lo diré. Será fácil para ti, que tienes todavía una mente estrecha.  El que trata las cosas tan fácilmente no será nunca aprobado por el cielo brillante.

-Mi familia es pobre, -replicó Yen Huei-, y por muchos meses no hemos probado ni el vino ni la carne. ¿No es ése ayuno suficiente?

-Ese es ayuno de acuerdo-, a los ritos religiosos, -respondió Confucio-, pero no el ayuno del corazón.

-Y puedo preguntarte, -dijo Yen Huei- ¿en qué consiste el ayuno del corazón?

-Concentra tu voluntad.  No oigas con tus oídos, sino con tu mente; no con tu mente sino con tu espíritu.  Deja que tu facultad auditiva cese con tus oídos -Y deja que tu mente cese con sus imágenes. Deja, no obstante que tu espíritu sea como algo en blanco, respondiendo pasivamente a todo lo externo.  En tan abierta receptividad, sólo Tao puede habitar. Y esa abierta receptividad es el ayuno del corazón.

-Entonces dijo Huei-, la razón por la que no puedo usar este método es la conciencia de un yo.  Si pudiera aplicar este método, la suposición de un yo se habría ido. ¿Es esto lo que quieres significar por estado de receptividad?

- Exactamente, --replicó el Maestro-.  Déjame aconsejarte.  Entra al servicio de ese hombre, pero sin idea de lograr fama. Habla cuando se halle dispuesto a escucharte y cesa de hablar cuando no lo esté. Obra sin ninguna clase de auto-propaganda. Mantente al lado del Único y deja que las cosas sigan su curso natural. Entonces, puede presentársele una oportunidad de tener éxito.  Es fácil de parar cuando se camina; la dificultad está en caminar sin tocar la tierra.  Como un agente del hombre, es fácil usar artificios; pero no puedes hacerlo como agente de Dios. Has oído de aladas criaturas que vuelan.  Pero nunca has escuchado que lo hagan sin las alas. Has oído de hombres sabios con conocimientos.  Pero no has oído de hombres sabios sin conocimientos.

Mira al vacío.  Hay claridad en un cuarto vacío.  La buena suerte lo habita, en él reposa.  Si no hay reposo (interior), tu mente galopará por todo lados aunque te mantengas quieto. Deja que tus ojos y tus oídos se comuniquen; quita todo el conocimiento de la mente.  Entonces los espíritus vendrán a habitarlo, sin mencionar al hombre. Este es el método para la transformación (influencia) de toda la Creación. Fue la llave de la influencia de Yü-y Shun, y el secreto del éxito de Fu Hsi y Chi Chü. ¿No debería el hombre común seguir la misma regla?......


Deformidades o evidencias de un carácter completo

Huei Tsé dijo a Chuang Tsé:

-¿Han estado los Hombres. en su origen, exentos de pasiones?

-Por supuesto -replicó Chuang tsé.

-¿Pero si un hombre no tiene pasiones -arguyó Huei Tsé-, qué esto que lo hace un hombre?

-Tao -replicó Chuang Tsé-, le da sus expresiones y Dios le da su forma. ¿Cómo puede entonces dejar de ser un hombre?

Si es entonces un hombre -dijo Huei Tsé---, ¿cómo puede estar exento de pasiones?

-El bien y el mal (aprobación y desaprobación) -contestó Chuang Tsé-, es lo que yo significo como pasiones.  Por un hombre sin pasiones quiero dar a entender uno que no permite que los gustos y disgustos perturben su economía interna, sino que prefiere estar en línea con la naturaleza y no trata de mejorar (los materiales de) lo viviente.

-¿Pero cómo puede un hombre vivir su vida corporal -preguntó Huei Tsé-, si no trata de mejorar (lo que hay de material) en su vida?

- Tao le da su expresión -dijo Chuang Tsé-, y Dios le da su forma. Él no permitirá que los gustos y los disgustos perturben su economía interna.  Porque ahora estás tú dedicando tu inteligencia a lo externo, desgastando tu espíritu vital, ¡Apóyate contra un árbol y canta; o siéntate contra una mesa y duerme!  Dios te ha dado la forma, pero tu único pensamiento es lo duro y lo blando.


El gran supremo

....¿Pero qué es un hombre verdadero?  Los hombres verdaderos de la antigüedad. no pasaban por encima del débil, no lograban sus fines por la fuerza bruta y no se rodeaban de consejeros.  En esta forma, fracasando no tenían causas para lamentarse; de tener éxito, no tenían motivos de satisfacción propia.  Y podían, por lo tanto. alcanzar las más grandes alturas sin temblar. entrar en el agua sin mojarse, y pasar por el fuego sin sentir el calor.  Esa es la clase de conocimiento que llega a las profundidades de Tao.  El hombre verdadero de la antigüedad dormía sin sueños, y despertaba sin preocupaciones. Comía indiferente al sabor, y respiraba profundamente.  Porque los hombres verdaderos traían aire de sus talones; y los hombres comunes sólo de su garganta.  De los pícaros brotan las palabras como el vómito de las arcadas.  Cuando los vínculos que unen a los hombres son profundos, sus dotes divinas son superficiales

El hombre verdadero de la antigüedad no sabía lo que era amar la vida u odiar la muerte. No se regocijaba con el nacimiento ni trataba de impedir la disolución. Indiferente venía e indiferente se iba. Eso era todo.  No olvidaba de dónde había surgido, ni nunca preguntaba cuando había de operarse su retorno hacia allá.  Aceptaba la vida alegremente, aguardando con paciencia la restauración (redención) final.  Esto es lo que se llama no apartar el corazón de Tao, y no tratar de suplir lo natural por medios humanos.  El que reuniera estas virtudes podría llamarse un hombre verdadero.....

 

....Nanpo Tsek'uei dijo a Nü Yü (o la Yü hembra)

-Tienes una edad avanzada y la complexión de un niño. ¿Cómo puede ser esto?

Nü Yü respondió:

-He obtenido a Tao.

-¿Podría obtener a Tao, estudiándolo? -preguntó el otro.

-¡No!, ¿cómo podrías hacerlo? -dijo Nü Yü-.  No eres el tipo de persona.  Existió un Puliang I. Tenía todo el talento mental del Sabio, pero no el Tao del Sabio.  Ahora bien; yo tengo a Tao, pero ningún talento. ¿Pero tú crees que pude enseñarle a ser en verdad un Sabio?  Si hubiera sido así, enseñar Tao a quien posee el talento de un Sabio, sería algo sumamente fácil.  No era así porque he tenido que esperar pacientemente para poder revelárselo.  En tres días podía escapar al mundo mundano.  Esperé siete días más y no podía escapar a la existencia material.  Después que pudo escapar a la existencia material, esperé otros nueve días, después de los cuales pudo escapar a todo lo que era vida.  Después de haber podido escapar a todo lo que era vida. Poseyó la clara visión de la mañana, y después de eso, le fué posible ver al Solitario (Único).  Después de ver al Solitario, pudo abolir la distinción entre el presente y el pasado. Después de abolir el presente y el pasado, pudo entrar allí, donde la vida y la muerte ya no son más, donde el matar no quita la vida, ni el dar vida agrega nada a la misma.  Se mostraba de acuerdo con las exigencias del medio ambiente, aceptando todo con agrado, considerando a todo como destruido y a todo como si estuviera por completarse.  Esto es estar "seguro entre la confusión", y alcanzar la seguridad atravesando el caos.


Sobre la tolerancia

Permanece quieto, sé puro; no fatigues tu cuerpo, no perturbes tu esencia vital, y vivirás por siempre.

Porque si los ojos no ven nada, y los oídos no oyen nada, y la mente no piensa nada, tu espíritu quedará en tu cuerpo, y el cuerpo vivirá entonces por siempre.

Estima lo que se halla dentro de ti. y apártate de lo que se halla fuera de él; porque demasiado conocimiento es una maldición.

Y recién entonces te llevaré al refugio de la Gran Luz para alcanzar la Meseta del Yang Absoluto.  Te guiaré a través de la puerta de lo Desconocido Sombrío, a la Meseta del Ying Absoluto.

El Cielo y la Tierra tienen funciones separadas.  El ying y el yang tienen sus raíces escondidas. Conserva cuidadosamente tu cuerpo, y las cosas materiales prosperarán por sí mismas.

Yo conservo el único original, y descanso en armonía con lo externo. Por lo tanto, he podido vivir durante doscientos años y mi cuerpo no ha envejecido.

El emperador Amarillo hizo otras dos profundas reverencias y dijo: -Kuangch'engtsé es, seguramente, Dios ...[ii]

-Ven -le dijo Kuangch’engtsé- te diré.  Esa cosa es eterna; pero todos los hombres piensan que es mortal.  Esa cosa es infinita: pero todos los hombres piensan que es finita.  Los que poseen mi Tao son príncipes en esta vida y gobernantes en las que le suceden.  Los que no poseen mi Tao contemplan la luz del día en esta vida y se transforman en trozos de tierra en las que le suceden.

Hoy en día, todas las cosas surgen del polvo y al polvo vuelven. Pero te guiaré a través de los portales de la Eternidad para que flotes en los grandes espacios del Infinito. Mi luz es la luz del Sol y de la Tierra.  Mi vida es la Vida del Cielo y de la Tierra.  Ante mí todo es nebuloso; detrás de mí todo es sombrío, desconocido.  Todos los hombres podrán morir; pero yo viviré por siempre.