CUANDO DEJAS DE BUSCAR


Por K. Chandrasekhar


2. Una hoguera Mi vida antes de conocer a U.G.

Fue la noche del 13 de septiembre de 1992, en Yercaud. El mundo todavía no sabía que UG residía en una casa abandonada en una remota zona de Yercaud, en la India. ¿Puede alguien imaginar un mejor cielo en la tierra que Suiza? ¿Qué puede decir uno sobre el hecho de que UG fijara entonces su residencia en ese país, en Yercaud, cerca de Salem, abandonando sus veintiocho años de larga asociación con Suiza y los verdes valles de los Alpes en Gstaad-Saanen? No es porque careciera de medios económicos para satisfacer sus necesidades en Suiza. Cuando aceptó quedarse, allí tenía innumerables amigos que le podrían haber proporcionado de inmediato comodidades principescas. Entonces ¿por qué venía a Yercaud? ¿Qué había en esta montaña para él? Al menos hubiera podido quedarse en Bangalore. No, aparentemente allí no hay un sitio para él.

El día antes de llegar a Yercaud, el semblante de UG en Purnakutee [nuestra residencia en Bangalore] recordaba al de Siva en la escena del sacrificio de Daksha. Todas las cosas que pertenecían a UG en Purnakutee fueron llevadas a Yercaud. Objetos acumulados durante muchos años —carpetas, fotos, videos y casettes— , todo fue trasladado ante la insistencia de UG. Esto encendió una hoguera en mi corazón: yo solía acariciar esos objetos cada día, considerándolos los archivos de UG. Él pisoteó sin contemplaciones mi devoción. Vendió los bancos y armarios delante de mí. Lo desmanteló todo sin darme tiempo a comprender lo que estaba pasando... se acabó. Todo ha sido destruido. Todos mis sueños han sido destruidos. ¿Fue Bangalore tan sólo una pesadilla? ¿Por qué? ¿Por qué ha sucedido esto?...

No tiene sentido intentar descubrir significados en las acciones de UG. Quizás sea su intención la de no dejar ni siquiera una huella de su venida a este mundo para las futuras generaciones. No ha de quedar nada. UG es muy claro en cuanto a que nadie saldrá beneficiado coleccionando sus bienes y recuerdos personales.

Deepak Vohra, en una entrevista con UG en "La puerta del Darshan", le dijo: "Tengo una última pregunta. ¿Cómo crees que debería recordarte el mundo dentro de quinientos años?". La respuesta de UG es única en la historia del mundo: "Me sentiría afortunado si el mundo quemara, junto con mi cuerpo, todos los recuerdos, objetos y bienes que me pertenecieron".

UG, eres único. No ha habido, ni habrá otro como tú en este mundo. Mientras estaba sentado en la sala del edificio de Yercaud, mi mente se volvió caótica e inquieta. Estaba aterrado porque presentía que algo funesto e inevitable sucedería. Soplaba un fuerte viento fuera del bungalow. Penetraba a través de los intersticios de las puertas cerradas; lo sentía en mi columna. Murty, el ayudante de UG, cuidaba de las brasas en la chimenea. Murty había abandonado por completo su vida de Bangalore para dedicarse al servicio de UG.

UG estaba apoyado contra la pared. Con el resplandor del fuego del hogar la cara de UG brillaba enrojecida. Había otros amigos en la habitación —el Mayor, Prabhakar y Suguna, mi mujer. Estábamos sentados, dispersos por el suelo, con los brazos alrededor de las piernas; todos estábamos pálidos. Mahesh se sentó a mi derecha, apoyado en la pared, mirándome con compasión. La escena parecía la corte de Yama preparada para un juicio. En medio de ella, me senté con los ojos cerrados, como una cabra sacrificada en el altar.

"¿Por qué Chandrasekhar no puede entenderlo? A mi alrededor no puede crecer una atmósfera tipo ashram", rugió UG.

Mahesh se sentó recogiéndose. "Ni mis cintas, ni mis libros, ni mis cartas deben estar bajo el control de nadie. Voy a devol-ver estas fotos a los que las han hecho. Nada tiene que quedar 

 

 

3 "Darshan" significa "Estar en presencia del maestro". En este caso, título de un programa de TV.

después de irme. No voy a dejar, ni siquiera a Chandrasekhar, saber dónde estoy, ni lo que estoy haciendo. Todo ha terminado. Después de la muerte de Valentina, todo se desintegra".

Una llama resplandeció en la chimenea al encenderse un leño. Se oía el crepitar de la madera al arder. Los vestidos y el cuerpo de UG brillaban como una llama cubierta de nieve.

Mahesh, al cabo de un rato, dijo "UG. Yo no hubiera podido escribir tu biografía si Chandrasekhar no hubiera recogido toda la correspondencia y la hubiera puesto a buen recaudo. Era necesario".

"¿Quién resulta beneficiado con estas biografías? Ya lo he dicho antes: las autobiografías son puras mentiras y las biografías son doblemente mentiras. De acuerdo, tú escribiste algo, pero, ¿qué es lo que él hace? ¿Por qué ha de guardar todo esto? ¿Para quemarlo conmigo cuando muera?", los ojos de UG me lanzaban tizones ardientes.

El fuego de la chimenea parecía más frío. En mí había una terrible lucha. Mi corazón era una hoguera. Mahesh parecía un ejecutor de Yama. Mi cuerpo se puso a temblar cuando me di cuenta de por qué había venido de Bombay este soldado, blandiendo una espada y esperando un guiño del ojo del maestro.

UG dijo de nuevo: "¿Por qué escribes cartas a todo el mundo, informándoles de que estoy aquí? ¿Por qué vacilas al decir: «No sé dónde está UG», a cualquiera que pida por mí? El otro día en Bangalore, Julie me llamó por teléfono y le dije que no había sitio aquí, ni siquiera para Chandrasekhar y Suguna. ¿Qué te hace pensar que te permitiré quedarte?"

Dios, ¿qué va a ocurrir? ¿Me arrastraste hasta aquí para enseñarme este terrible aspecto [de UG]? Todo está desapareciendo. Todos mis miedos ocultos, las incontables esperanzas pospuestas, los sueños multicolores y hermosos que me había hecho sobre mi futuro... todo estaba siendo destruido. Todo era devorado por el fuego. No era UG el que estaba frente a mí. Era un volcán en erupción. Cerca de él había sólidas rocas fundiéndose como si fueran terrones de cera. Las lágrimas en mis ojos se evaporaban antes de caer.

"Chandrasekhar es la causa de todas estas miserias", la voz de UG sonó como un trueno en el cielo.

Lejos de allí, tocaron las campanas del convento del Carmelo, como si me advirtieran: "Estos son tus últimos momentos, prepárate". El crimen que había cometido, con o sin intención consciente; las emociones entremezcladas con mi sangre; el error al considerar a UG como algo mío, como mi vida fuera de mí; la subliminal esperanza de convertirme en el sumo sacerdote del templo de las enseñanzas de UG... todo pasó por mi mente claramente.

El criminal en mí, claudicó. "Lo que ha estado sucediendo hasta ahora, no puede continuar por más tiempo. Tiene que acabar aquí y ahora. En este momento". Los gestos de su mano iban cobrando fuerza y su voz atronadora resonaba en el bungalow. La espada del ejecutor brilló a la luz del fuego agonizante.

"¡Aquí, ahora, en este momento tiene que acabar, Chandrasekhar!" El bramido de Mahesh se mezcló con mi alarido de muerte.

Poco a poco, el fuego de la chimenea se iba apagando. Las llamas, antes resplandecientes, desaparecieron en las cenizas. El cielo, por una vez, respiró aliviado. La reunión llegó a su fin. Pensé que todos los testigos que habían estado allí eran inocentes. UG se fue a su habitación, dejándome a mi destino. Mi mente nunca había conocido tan terrible arremetida. Aunque me tendí en la cama, no pude dormir. Los pensamientos giraban sin cesar, como serpientes dentro de mí un nido de serpientes mental. Me levanté de la cama y caminé hacia fuera. "Blackie", el perro, me vio y arrastrándose hacia mí, daba vueltas a mi alrededor moviendo su cola. ¿Qué había ocurrido esta noche? ¿Cómo era posible que todo el mundo durmiera tan apaciblemente? ¿A quién debería contar mi tormento y mi lucha interna? ¿Por qué me preocupaba todo esto? ¿Quién era este UG? ¿Quién era yo? ¿Cuál era la conexión entre nosotros? Verdaderamente: ¿Quién era él para mí? ¿Quién soy yo para mí mismo?

Estuve caminando en la oscuridad hasta llegar al borde de un abismo. Pude ver, ciento cincuenta metros más abajo, la ciudad de Salem con sus luces parpadeantes. Parecía como si el cielo hubiera caído a la tierra con todas sus estrellas.

En la noche que llegué a Yercaud, pregunté a UG: "¿Por qué la verdad de tus palabras no se aplica a nuestras vidas? Nuestras mentes pueden ver las razones y estar de acuerdo con la lógica de lo que dices, pero somos incapaces de llevarlo a cabo. ¿Por qué es así? La respuesta de UG explotó en mi cerebro: "Porque tenéis miedo de perderme si mis palabras son ciertas. Debido a este miedo intentas usar mis palabras de un modo seguro, como guantes en tus manos, para protegerte a ti mismo".

"Tienes miedo de perderme". Estas palabras de UG resonaban en mi cabeza y sentía como si los pensamientos se rieran de mí. Es verdad; UG es mi vida, mi todo. ¿Quién es éste que aún vive después de perder a UG? ¿Yo? ¿Quién soy "yo"? No tengo alternativas. Debo resolver este rompecabezas.

UG no es nadie para mí. Existe esta conexión, este adormecido lazo que me enmaraña y hasta que no se rompa, no seré libre. UG y yo. Los recuerdos que tanto he atesorado, los recuerdos que creí especiales para ambos, mis incontables experiencias. Si UG no significa nada para mí, ¿por qué he de preocuparme por ellas? ¿Por qué atesorarlas? ¿Para quién? No, he de tirarlas todas. He de rasgarme a mí mismo, abrirme por completo, destruirme, despojarme de todos mis preciados recuerdos que tan cuidadosamente guardo y lanzarlos al polvo y al viento. Tengo que quedarme solo, sin ayuda, como un indigente sin pasado, mientras todos esos recuerdos son aplastados desvergonzadamente por los cerdos del pueblo.

El sacrificio ha comenzado, el sacrificio de la serpiente de Janamejaya. Todas las serpientes, los pensamientos-serpiente escondidos dentro de mi cabeza, en mi sangre y en cada uno de mis nervios han de ser arrojados a esta hoguera de los sacrificios. No hay que salvaguardar ninguno de ellos; todos deberán consumirse. Todos mis recuerdos deben asumir la forma de cartas y ser ofrecidas en el sacrificio de este libro.

No sé cuánto tiempo estuve afuera esa noche junto al abismo, en la oscuridad, debajo de aquel árbol. Un silencio total a mi alrededor. Un abismo en mi interior y un abismo afuera. Una oscuridad total rodeándome.

"¿Es esto todo lo que hay en mi vida?" La pregunta nació en mí de repente. —"Si dejas que la pregunta se manifieste, entonces, no hay espacio para vivir"— En cuanto lo oí, toda la oscuridad desapareció. Una cortina de nubes cruzó el abismo tocándome suavemente.

3. ¿Por qué apareció UG en mi vida?

 

 

 

 

Era el 20 de septiembre de 1992, hacía poco que UG había hablado conmigo por teléfono. Había esperado durante tres días su llamada. Justamente este día instalaron un teléfono nuevo en el apartamento de UG en Yercaud.

"¿Cuándo vendréis?", preguntó UG.

—"¿Cuándo te gustaría que viniéramos?"

"No es necesario que vengáis; no os necesitamos", dijo UG en tono jocoso. "El dueño de esta casa me ofrece construir un ashram especial para mí. Dice que lo llamará «El Ashram de UG». Lo veté diciendole: «Jamás»".

Le dije que iría a Hyderabad. UG me dijo: "No invites a mi hija Bharati". Su advertencia me hizo sonreír.

¿Qué clase de persona es ésta? ¿Es un Jivanmukta? ¿Es un Atmajnani? Recordaba lo que Marisa, una amiga italiana de UG, dijo hacía muchos años en sus primeros días de relación con UG. Después de oírla hablar sobre UG y después de conocerle, su padre aparentemente le dijo: "Maldito sea el día en que te encontraste a este hombre llamado UG. Tu vida no será nunca más la misma". No tengo ninguna duda de que estas palabras son literalmente verdad, no sólo en el caso de Marisa, sino también en el de cualquier otro que se haya encontrado con UG.

¿Por qué UG apareció en mi vida? Parece como si voluntariamente hubiera invitado al demonio a venir a mi casa, a mi cargo.

No hay un día en el cual el Sr. Bhahmachari Siva Ramasarma, que ha sufrido tremendos trastornos después de conocer a UG, no lo lamente: "Al invitarle a Bangalore me hice acreedor de un total desastre".

Pero algunos se preguntan seriamente: "¿No es ésta una gran bendición? ¿Acaso le ocurre a todo el mundo?"

"A aquél sobre el que derrame mi gracia, le robaré todo lo que tenga". Es increíble darse cuenta de cuántas maneras y en cuántos contextos demuestra UG la veracidad de esta frase. Sea como sea, el número de amigos de Brahmachari —como yo mismo— que consideran al "desastre" que le ha sucedido como una gran bendición, se incrementa día a día.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

4. UG llega a Bangalore

 

 

 

 

¿Cuándo me encontré con UG en Bangalore por primera vez? Fue hace mucho, en diciembre de 1969. Incluso ahora me siento profundamente triste cuando me acuerdo de cómo era antes de conocer a UG.

¡Qué vida llevaba! No me interesaban los valores mundanos. Mi meta en la vida era esforzarme para conseguir indefinidas experiencias espirituales. Viajaba visitando diferentes gurús y ashrams, escuchaba sus variadas enseñanzas y daba vueltas sin parar en la creencia de que había algo que encontrar en algún sitio. Esos fueron los días en los que al menos encontraba un respiro en Ramanasthan [la residencia de mi antiguo amigo el Sr. Chalam], en Arunachala, presidida por Sowris [la hija de Chalam]. Probé una nueva vida en la compasiva compañía del sabio Chalam. En esos días dedicaba toda mi vida a rendir culto al señor de Arunachala. Hasta que encontré mi refugio en Chalam, en 1964, ¡cuántas veces fui a Ramanasthan cada año! Shau [Sowris] era mi venerada deidad; para mí era el señor de Arunachala en persona. Al igual que el devoto Prahlada en el mito del Bhagavata, deseaba recordar continuamente al Señor, incluso mientras bebía, mientras comía, hablaba, dormía o estaba enfrascado en cualquier otra actividad. Nada me preocupaba excepto mi adoración y meditación en el Señor de Arunachala.

Durante mi meditación, tenían lugar extraordinarias experiencias y visiones. Sentía como si mi liberación estuviera cerca y a mano, como si ya no hubieraa mucho más en que esforzarme, como si hubiera cruzado el puente y casi llegado al punto de la auto-realización. ¡Qué entusiasmo!

Había estado trabajando en Bangalore. Unos amigos y yo dirigíamos la Escuela de Cultura de Sankara y un hostal para los estudiantes del colegio. Sin importarme las consecuencias para mi familia —que dependía en su vida diaria de lo que yo ganaba— ese año [1969] viví en Arunachala. Una serie de cartas de mis buenos amigos y consejeros intentando persuadirme de que volviera a Bangalore no lograron que me moviera de allí.

Cuando vuelvo la vista atrás, después de 27 años, aquel año de 1969 me parece increíble, incluso ahora. ¡Cómo me dirigía locamente hacia el peligro sin mirar hacia atrás o hacia delante y cuántas visicitudes experimenté!

A los dos meses de mi llegada a Ramanasthan me di cuenta del alcance de mi espiritualidad. Pude ver lo muy débiles que eran mis experiencias espirituales comparadas con la fuerza de mis necesidades sexuales. Mis pasiones —sexuales y románticas— gradualmente nublaron la presencia del señor de Arunachala en mi corazón donde equivocadamente había creído que lo tenía establecido. Eso fue un gran golpe para mi ego que creía haberse vuelto muy santo. En una palabra, mi espiritualidad fue rápidamente transformada en una escapada hacia el sexo.

"El origen de ambos, Dios y sexo, es el mismo. Mientras pienses en Dios, habrá siempre sexo a su sombra"— dice UG. Ahora entiendo el valor de esta frase, pero en aquellos días estaba muy confuso. "¿Por qué me engaño a mí mismo? La mente que se libera a sí misma de tantas atracciones, ¿por qué es lacerada por tales bagatelas? ¿Es una prueba? ¡Oh Dios mío! Por favor, dame fuerzas. Por favor sácame de este lodazal". Mientras decía esto, sentía que me iba hundiendo más y más en el fango.

Aquella noche me dirige al "Padre" [Chalam], el cual estaba sentado a solas: "Padre, quiero hablarte de algo". Chalam me observó detenidamente. Un poema de Chalam —Sudha— vino a mi mente: "Mi vida llegó al punto de decir: «Señora, déjeme ir»". Se lo repetí sin demasiada elaboración. A través de lo poco que dije, ese sabio del amor comprendió inmediatamente mi condición mucho más claramente que yo mismo. Me miró intensamente por un momento y dijo con una voz estremecedora: "Pero aquí no hay ninguna señora". "Sí, la hay. Por esto estoy atormentado", le contesté.

Hubo unos momentos de silencio; entonces Chalam, enfatizando cada palabra, dijo: "Ofrece todo esto a Ishwara [Dios]. Él se ocupará; no te preocupes".

[La gente cree que] Ishwara mora en Sowris —también llamada Shau. Mi inconmovible fe en la idea de que Ishwara en persona maneja, a través de Sowris, todos los asuntos [de Ramanasthan] había sido puesta en entredicho. A pesar de que deseaba mantener mí fe, en mi había solo traición y rebelión. Tenía dudas respecto a todas mis creencias y verdades que había asumido como fundamentos de mi vida. Pero ¿por qué tenían que surgir en mí estas dudas y aberraciones si me había dedicado a la práctica espiritual, si había decidido por mí mismo que no tenía ninguna otra meta en la vida más que la auto-realización? ¿Era éste el resultado de las impresiones de mis vidas pasadas? ¿Debía reprimirlas? ¿Debía batallar contra esos fantasmas? ¿Qué provecho obtenía con ello?

—"Observa a Jagadish Bhai. Mira qué despreocupado es. Lo es porque se entregó totalmente a Ishwara", dijo Chalam.

Jagadish renunció, hace veinticinco años, a todo cuánto tenía. Con sólo veinte años y al igual que Bhagavan [Sri Ramana Maharshi] llevaba un trozo de tela en la cintura y se había establecido firmemente en Arunachala. Justamente el día anterior se quejaba: "Estos niños están gritando: «MGR, MGR»4; no puedo meditar en medio de este ruido. Incluso soñando oigo sus gritos". Me sorprendió el modo en que Jagadish se quejaba de sus problemas. ¿Era esto todo? ¿Debían todas las renunciaciones y prácticas espirituales naufragar al enfrentarse a algunos gritos diciendo "MGR"?

No mucho tiempo después de esto me fui de Ramanasthan y dejé Arunachala. Después de casi cuatro meses de ausencia, volví a este mundo, a Bangalore, a mi usual y mecánica vida y a mi trabajo, el cual había mantenido gracias a la ayuda de unos amigos.

Todos los que me conocían se sentían preocupados por mi bienestar, pero a mis espaldas, me ridiculizaban. Me consideraban una

 

4 MGR es una estrella de cine de películas en tamil. En Ramanasthan, los niños pasan mucho tiempo hablando de sus películas.

especie de loco y me daban consejos tratando de salvarme. Era una tortura infernal. Pasaba horas solo, sentado sobre un montón de piedras, detrás del ashram de Ramakrishna, evaluando el estado de mi vida. Mi mente se llenaba de disgusto ante un mero pensamiento espiritual o de práctica espiritual. Durante este tiempo, cuando me cansé del Vedanta, las enseñanzas de J. Krishnamurti atrajeron mi atención. Sus "Comentarios sobre el vivir" se convirtieron en mi lectura habitual.

 

"Me pones en un pedestal..."

 

Una mañana intenté llamar a UG por teléfono. No lo conseguí ni siquiera después de una hora. Me cansé de intentarlo así que colgué y me senté. Justo entonces el teléfono sonó.

—"Hola", dijo UG

—"Hola UG. He intentado hablar contigo durante media hora".

—"Nosotros también lo intentamos desde aquí. Lo que quería decirte es que nuestro «Mayor» recibió una descarga eléctrica cuando estaba planchando mis vestidos, hará un momento. Gritó con tanta fuerza que todos pensamos que posiblemente había muerto. Aún sigue temblando del impacto. Estaba planchando mis vestidos; los escurrió, los secó y empezó a plancharlos. Ignoró mi advertencia de no hacerlo. Él cree que recogerá ciertas vibraciones espirituales si limpia mi ropa. Cuando le aseguré que el único impacto que sufriría sería una descarga eléctrica y que no existen vibraciones espirituales u otras vibraciones, no me escuchó". Y así continuó hablando y hablando. No puedes extraer ninguna implicación espiritual de sus palabras [de UG], por mucho que lo intentes.

—"No existen valores morales en mi forma de hablar, ni tampoco hay ninguna utilidad social. No existe contenido espiritual ni religioso". No importa cuán vehementemente lo enfatice; es duro para nosotros aceptarlo.

¡Qué extraño! Ningún sabio le cree cuando repite "No soy un Jivanmukta; ni soy un ser evolucionado". La gente como el Sr. Vedantam Satyanarayana, un amigo de UG, intenta empujarle a la discusión diciéndole: "Dices que desconoces el estado en el que estás. Esto revela el estado de advaita descrito en los textos del Vedanta. Si pudieras simplemente bajar a nuestro nivel y..." Entonces UG se queja apuntando: "¿Dónde crees que vivo? Vivo justo a tu lado. Me pones sobre un pedestal en las alturas. ¿Qué puedo hacer?"

Nadie presta atención a estas palabras.

He observado este tipo de intercambio durante veinte años, desde que conocí a UG.

 

David Barry

 

Inevitablemente UG viene a mi mente siempre que paso por la librería Vedanta —una librería en Chamarajapeta, Bangalore. Fue en esta tienda donde por primera vez oí hablar de UG. Conozco bien al propietario de la misma, el Sr. Ashwattha Narayana. Una mañana, cuando fui para ver si había alguna novedad en la tienda, como si me estuviera esperando, me dijo: "Pasa, vienes justo en el momento oportuno. Este caballero dice que necesita libros que expliquen la filosofía de Ramana Maharshi". Me presentó a un caballero americano llamado David Barry que vivía en Ojai, California. En diez minutos nos conocimos muy bien el uno al otro. El interés que Barry mostraba no sólo por el Vedanta de Ramana Bhagawan sino también por otros textos del Vedanta me impresionó.

—"¿Has estado mucho tiempo en la India?", le pregunté.

—"La última vez vine desde Suiza con un gran hombre llamado UG Krishnamurti, pero ya había estado otras veces en este país", contestó.

Cuando oí "Krishnamurti", lo confundí con J. Krishnamurti.

—"No, no J.K. Su nombre es UG. Conozco bastante bien a J.K.; UG es un recién estrenado Jivanmukta. Comparándolos, UG sobrepasa en mucho a J.K.", dijo Barry. Entonces habló de su relación de J.K. y UG, y el modo en que UG criticaba a J.K.. Después de escuchar todo esto, pensé que era un discípulo de UG.

Algunos días después, cuando ya había conocido a UG, nuestra conversación se desvió hacia Barry. "Este hombre es mi primer y último discípulo". No pude parar de reír cuando UG dijo esto.

Mi relación con Barry, que empezó en la librería de Vedanta, no se quedó en eso. Le llevé a la escuela de Cultura de Sankara, la cual dirigíamos en esa época y le presenté a todos mis amigos. Todo lo que Barry describió sobre UG durante este día, nos interesó mucho: la Calamidad de UG; el extraño modo en que sus sentidos funcionaban independientemente unos de otros como resultado de los cambios químicos que tuvieron lugar en su cuerpo; los colores que emergieron en el lugar de los chakras yógicos; las visitas de personajes como Buda, Jesús, Mahoma, Shiva; el modo por el cual alcanzó el estado de "mitad mujer" [atribuido a Siva] anulando las diferencias entre sexo masculino y femenino [un estado que ocurrió como consecuencia de un desequilibrio hormonal en su cuerpo]... mientras Barry describía todo eso con todo lujo de detalles, nosotros le escuchábamos con absoluta atención.

No podíamos creer todas las maravillas que le habían ocurrido. ¿Pueden estas cosas suceder a cualquiera en estos días y en esta era? Aunque hubieran ocurrido, ¿puede una persona tan extraña ser un auténtico Jivanmukta, aunque él considere esas experiencias únicas como naturales y no les de ninguna importancia? ¿Fue la Calamidad un hecho real en la vida de UG? ¿Cuándo sucedió?

—"La Calamidad sucedió en 1967, el 9 de julio exactamente. El día de su 49 aniversario. Hay en Suiza un lugar muy bonito llamado Saanen. Ese día, UG se encontraba sentado bajo un castaño cuando le sucedió", dijo Barry.

—"¿Qué le sucedió?"

—"La iluminación", dijo Barry. Habló casualmente como si estuviera describiendo un suceso tan natural como la salida del sol.

¡Qué extraño! ¿Puede la iluminación suceder en la vida de alguien como un acontecimiento, como un fruto que cae de un árbol? Y, además, que suceda en este día, en su 49 aniversario. El Kumara Nadi había ya predicho que UG alcanzaría su realización en su 49 aniversario. Barry fue testigo de todo lo que sucedió a UG después de la predicción.

—"Que Barry se quedara con nosotros en los días de mi Calamidad, nos fue, en alguna forma, de mucha ayuda", oí a UG decir en una ocasión, más adelante.

—"Solía tener visiones extrañas. Visiones no en el sentido de ver algo fuera de mí; al contrario: toda mi consciencia, mi existencia, de pronto, asumía la forma de Buda. No estaba allí; en mi sitio estaba Buda o Siva. A veces asumía la forma de mujeres con desgreñados cabellos y pechos desnudos; incluso mis órganos sexuales cambiaron. Duraba sólo un momento; en el momento en el que lo observaba y me preguntaba qué era, la división desaparecía.

"¿Qué es todo esto? ¿Por qué pasan estas cosas? ¿Qué son estas formas? No existía miedo, solo curiosidad. Debido a que Barry estaba allí y a que conocía los mitos hindúes, griegos y chinos, era capaz de interpretar y comentar todos estos fenómenos. Él buscaba paralelismos entre esos mitos y lo que me pasaba", dijo UG.

Nunca podré olvidar la escena de hace tres años, una mañana, cuando UG estaba aguijoneando a ese gran discípulo suyo con un palo con púas, amenazándole. Barry por naturaleza es lento en la acción y generalmente perezoso. UG no tolera ningún embotamiento o pereza en la gente de su alrededor. En vez de eso, eficiencia y prontitud son sinónimos de UG. "Esta máquina no conoce la pereza", mantiene UG refiriéndose a su cuerpo. "Si tu corazón se volviera perezoso y dejase de latir por algunos minutos ¿qué te pasaría?", preguntó. Este día UG estaba hostigando a Barry por su pereza; la imponente figura de Barry se quejaba lastimosamente implorando: "¿Es así como demuestras tu compasión?", le dijo mientras le miraba aterrorizado. La escena nos hizo reír a todos, incluido UG.

 

Brahmachariji trajo al Brahmajnani

 

Después de haberse ido Barry, todos los amigos del hostal estuvieron hablando durante largo tiempo sobre lo que habían oído de UG.

Esa misma noche, sobre las nueve, de repente, el Sr. Brahmachari, un maestro espiritual que posteriormente se convirtió en amigo de UG, apareció fuera del hostal. "No tengo mucho tiempo, llego de Mysore para comunicaros un importante acontecimiento: mañana por la mañana un Brahmajnani viene a nuestra cueva. Tomaos un día libre en la oficina y venid a la cueva para encontraros con él", nos dijo.

¿Quién era este Brahmajnani que iba a santificar la cueva de el Sr. Brahmachari? Normalmente Brahmachariji nunca invitaba a nadie a la cueva.

—"Es UG Krishnamurti. Todo el mundo le llama UG".

Estas palabras del Sr. Brahmachari resonaron en mis oídos. No podía creer lo que oía.

—"¿Quién? ¿UG? ¿El hombre que recientemente ha llegado de Suiza?", pregunté conteniendo mi excitación y asombro con gran dificultad.

El Sr. Brahmachari empalideció. "¿De qué le conoces?" ¿Cuándo le viste? He oído hablar de él pero no me lo he encontrado aún. Le veré mañana por la mañana"

Brevemente le conté lo que nos había sucedido anteriormente con Barry.

—"Así que ya se le conoce incluso antes de que haya llegado a Bangalore. Lo conocí en Mysore. Cuando me dijo que venía a Bangalore, le invité a la cueva".

—"¿Qué tipo de hombre parecía ser cuando le viste?", le pregunté al Sr. Brahmachari.

—"No tengo ninguna duda de que es un verdadero Brahmajnani. La sabiduría descendió sobre él de un modo peculiar. Si observas sus ojos tienes la seguridad de que es un Jivanmukta. Por mucho que me fijé, no pude ver que parpadease. Su piel es suave y lisa, como la seda. ¿Por qué intentas conocer el sabor del curry si vas a probarlo? Vas a verle mañana". Y diciendo esto, se fue rápidamente.

Aquella noche me preguntaba asombrado: "¿Qué es esto? ¿Es un sueño? ¿Es verdad? ¿Es una ilusión de Vishnú?" Tal era el estado de mi mente. "He oído hablar de él esta mañana y esta noche me llegan estas noticias ¿Son estos acontecimientos una coincidencia, o es una gracia de una fuerza misteriosa? ¿Es simplemente mi buena suerte? Lo sopesé durante largo rato. "Esta noche es muy larga, ¿Cuándo amanecerá?" Me reí de mi locura y terminé durmiéndome.

 

 

 

 

5. ¿Dónde está el resplandor de mi cara?

 

 

 

Era el 19 de octubre de 1992. El coche Maruti del "Mayor" salía de Yercaud hacia Mysore. El Mayor y UG iban en los asientos delanteros y yo y Suguna íbamos atrás. La pregunta inocente de UG "¿Por qué vamos a Mysore?" hizo que el Mayor se riera. Nuestros amigos de Mysore no sabían que UG iba de camino. UG no necesitaba ver a nadie allí. Tan solo queríamos ver el estado de la carretera a Bangalore; por eso iniciamos el viaje. Era la una del mediodía cuando paramos en Chamarajanagar, en la ruta hacia Mysore. Nos sentamos en una mesita de un restaurante llamado Sringar. Aunque era un restaurante barato, parecía limpio.

Una de las personas que estaban sentadas en una mesa cerca de nosotros empezó a mirar intensamente a UG. El caballero parecía estar en el dilema de hablarle o no hablarle. Finalmente se levantó, caminó hacia UG y le preguntó educadamente: "Perdóneme señor; no sé quien es, pero veo un resplandor en su cara. ¿Quién es usted?" En realidad, no es fácil identificar a un Brahmajnani de vestido arrugado, sin peinar y con el cansado rostro de alguien que ha viajado durante seis horas. El caballero no quedó satisfecho con la contestación que le dio UG. Le dijo: "Usted no es un hombre corriente. Veo un gran resplandor alrededor de su cara. Soy un empleado de la LIC [compañía de seguros de vida]. También soy el presidente del Brahma Kumari Sangha". Se presentó y preguntó a UG su dirección y éste se la facilitó.

Aquel hombre se llamaba Nagaraj. Su última mirada a UG mientras se alejaba, me reveló lo profundamente atraído que se sentía hacía él.

 

 

UG me quitó el cansancio

 

Volvimos a emprender el viaje hacia Mysore. Por el camino, el Mayor preguntó a UG pausadamente: "¿Por qué este hombre, Nagaraj, se sintió de este modo cuando te vio? Dijo que veía un resplandor".

—"¿Cómo puedo saberlo? Incluso fui al cuarto de baño y me miré al espejo para ver si descubría algo. No había ningún resplandor ni nada de esto. No sé por qué lo dijo", contestó UG, sonriendo. Todos empezamos a reír.

—"Cambiando de tema, hoy me has hecho comer siete dosais [tortas rellenas de patata]. Normalmente suelo descansar después de comer. Si dormito mientras conduzco, puede que sea el fin de todos nosotros. Lo que os parezca...", advirtió el Mayor sonriendo a través de su espeso bigote.

UG se sintió somnoliento después de un tiempo. Mientras, el Mayor y yo estábamos hablando, UG dio una rápida cabezada y luego recuperó su posición, despejado. Sonrió y dijo: "Acunado por la vibración del coche sentí sueño. También dormí por ti".

Observé la cara del Mayor cuando respondió: "Muy bien, me siento contento"; no había ni asomo de cansancio en él. Pensé que querría dormir algunas horas después de llegar de Mysore. Pero en vez de esto nos condujo directamente de vuelta a Bangalore sobre las siete de la tarde habiendo conducido sin parar durante doce horas a través de un tráfico intenso.

Nunca había visto al Mayor conducir durante tanto tiempo sin parar ni descansar en el camino. Le di la enhorabuena diciéndole: "¿Cómo lo hiciste? Has establecido un nuevo récord".

—"UG me quitó el cansancio y la somnolencia. Él mismo dijo que durmió mi cuota. Es extraño. Desde ese momento mi cansancio desapareció. De otro modo, hubiera sido imposible conducir cuatrocientos cincuenta kilómetros sin parar", dijo el Mayor.

Pensamos en la regañina que hubiéramos sufrido si UG hubiera sabido de esta conversación. Así que, en vez de decírselo, incluyo la narración de este incidente en este libro.

 

 

Brahmachariji y UG

 

Al día siguiente por la mañana, el Sr. Brahmachari apareció en Purnakutee, nuestra casa en Bangalore. "¿Cómo es que te fuiste a Mysore cuando vine de allí para veros?", se encaró a UG. La gente le llama también swami Sarma. Normalmente le llamamos Brahmachariji.

Ambos, UG y Brahmachariji son únicos. Sientes que quizás Krishna y Arjuna eran así en la antigüedad. Comúnmente se cree que cuánto más adorador se vuelve un devoto, más se deterioran sus poderes mentales. Esto no significa que swamiji sea un gran devoto de UG ni que le tenga miedo. Es típico de swamiji expresarse sin miedo. Por otra parte, UG suele incomodar a swamiji respecto a la lógica de lo que dice. Cuando los dos se juntan, resulta un gran entretenimiento para los que se hallan a su alrededor. Nagaraj solía decir: "Estáis hechos el uno para el otro".

Esa mañana le pregunté a swamiji: "Swamiji ¿dónde viste a UG por primera vez? ¿Cómo fue que le invitaste a Bangalore? Tienes que contármelo con el máximo detalle. Todo lo que digas quedará registrado indeleblemente en mi libro".

Brahmachariji y yo nos conocemos desde hace casi veinte años, incluso antes de empezar a residir en su cueva. El nombre real del Sr. Brahmachari es Siva Rama Sarma. Creció en una rica familia de Mysore. En su madurez se volvió cada vez más desapegado y se dedicó a la vida espiritual durante cuatro décadas. Fundó el Jnajasram, en Bannerughatta. Existen hechos que asombrarían incluso a aquellos que le conocen simplemente como Bannerughatta swamiji; sólo la gente que le conoce íntimamente sabe que se graduó como doctor en Ingeniería Química y pasó el examen del IAS [Servicio Administrativo Indio]. Como no le gustaba ser funcionario, entró en el Instituto Indio de Tecnología [por aquel entonces, Instituto Tata] y trabajó como profesor asistente durante algunos años. Todos sus hermanos son millonarios y han pertenecido también a los círculos políticos. Hicieron su fortuna sin importarles qué partido político estaba en el poder y ganaban dinero siempre que el poder político cambiaba de manos. UG molestaba a Brahmachariji diciéndole: "Estas mismas cualidades que tienen tus hermanos, están también activas en tu sangre". También se burlaba de él, a veces, diciéndole: "No vives como ellos. En vez de hacerlo, adoptaste este tipo de vida y perdiste los bienes de este mundo y los que no son de este mundo". Es sorprendente ver como Brahmachariji, que reaccionaría normalmente con violencia ante cualquiera que le dijera algo destructivo o denigrante, sonriendo, aceptaba las protestas, burlas e ironías de UG. "Está acabado. Después de venir a mí ha cambiado mucho, se ha vuelto como una cobra a la que le han quitado los colmillos", dice UG riendo.

Cuando habla sobre UG, swamiji se anima mucho y su rabia y emociones se expresan más elocuentemente en kannada5 que en inglés. Es divertido ver a swamiji, cuando UG intenta impedírselo diciéndole en broma: "Kannada Beda —En kannada no", autoafirmándose y chapurreando en su tamil: "Sariyapocci, iduda venda —De acuerdo, pero no queremos esto".

 

Brahmachariji invita a UG

 

—"En primer lugar, el Dr. Ramakrishna Rao me escribió una carta en 1969", decía swamiji mientras recordaba aquella carta. "No sólo narraba los increíbles acontecimientos que habían ocurrido a UG, sino que también escribió: «Nunca te has encontrado con una persona así en tu vida. A los términos ordinarios como Brahmajnani y Jivanmukta, se les tiene que dar otros significados para poder describir a este hombre». También me envió una copia del horóscopo de UG".

El Dr. Ramakrishna Rao era un amigo de la infancia de swamiji. Era profesor de filosofía en la Universidad de Mysore. Swamiji cree profundamente en la astrología. Él cree, según su experiencia personal, que podemos conocer más claramente el carácter de una persona mediante el examen de su horóscopo que a través de la opinión de sus amigos y de la suya propia. Nos enseñó el horóscopo enviado por el profesor Ramakrishna Rao a un íntimo amigo,

 

 

5 Tamil y kannada son dos lenguas de la India.

el Sr. Devudu Narasimha Sastry. En la región de Kannada pocos son los que no conocen el nombre de Narasimha Sastry. Es un gran erudito, no sólo conoce bien ambas lenguas —kannada y sánscrito— , sino que también es un astrólogo y hombre devoto. La residencia del Sr. Sastry estaba cerca del Math [monasterio] de Sankara en Bangalore y de la Cueva del Sr. Brahmachari.

Después de examinar el horóscopo de UG, el Sr. Sastry dijo cándidamente: "No hay duda, este hombre es alguien especial, aunque su compañía no es beneficiosa para ti. Es todo lo que quiero decir; el resto es cosa tuya".

Brahmachariji estaba confuso. Sabía que era inútil pedir por qué o cómo. Brahmachariji gimoteó riendo: "Si a pesar de la clara advertencia del Sr. Sastry, voy a Mysore a ver a ese gran hombre, ¿a qué puede deberse más que a mi destino?"

El profesor Ramakrishna Rao solía vivir en Saraswatipuram. Brahmachariji fue a visitarle. Había un depósito de agua cerca de su casa. De repente, Brahmachariji vio, entre una pequeña multitud, a un hombre en piyama6 y camisa blancos junto a una extranjera de mediana altura. "Gracias a la descripción que Ramakrishna Rao me ofrecía en su carta, identifiqué a aquella persona como UG. Junto al depósito, me di cuenta de que el pecho de UG abultaba más en su lado izquierdo", recuerda. UG llevó a Brahmachariji a casa del profesor Ramakrishna Rao y hablaron durante bastante tiempo. Si la relación que empezó de esta manera hubiera terminado en este encuentro, entonces no hubiera habido necesidad de contar esta historia.

Cuando UG le dijo a Brahmachariji que estaba pensando ir a Bangalore, él le invitó a su cueva. "Desde que invité a UG a mi cueva, mi vida se ha vuelto como la de una persona que invita a la transitoria Diosa de la pestilencia a su casa", suspiró el Sr. Brahmachari.

 

 

 

 

 

6 Vestido típico indio.

 

 

 

 

6. Primera visita de UG

a la cueva de Brahmachariji

 

 

 

En diciembre de 1969, una mañana nos juntamos todos en la cueva de Brahmachariji esperando la llegada de UG. Esperaba ansiosamente mi primer encuentro con UG.

Había un gran árbol peepul en la entrada del Math y anteriormente había existido una casa de dos pisos cerca del árbol. Todos los alrededores habían cambiado convirtiéndose en irreconocibles. Cuenta una leyenda que la cabeza visible del Sringeri Pitha, Sri Chandrasekhara Bharati Swami, solía meditar en una antigua cueva debajo de esta casa. Cuando Sri Vidyatirtha Swami permitió a Brahmachariji vivir en esta cueva, Brahmachariji construyó una casa de dos pisos en las mismas rocas y la hizo habitable.

Alrededor de las diez de la mañana un coche se paró cerca de la cueva. Tan pronto como vi la figura vestida de blanco bajando del coche tuve la extraña sensación de que estaba viendo a una persona muy familiar. "Éste es UG", dijo alguien. "Hola", dijo UG cogiendo las dos manos de Brahmachariji. Le miré intensamente. Aunque parecía sencillo vestido de blanco, existía una poderosa dignidad emanando de UG. Su negro pelo le cubría las orejas. Su amplia frente revelaba riqueza de intelecto. Sus grandes orejas ocultas tras unas manos que intentaban acicalar el cabello me recordaban a las de una estatua de Buda.

Su hermosa complexión parecía clara bajo el tibio sol brillante de diciembre. Casi no se le podía distinguir de los europeos que le acompañaban. Aunque parecía simple y natural había algo extraño en él. En sus gestos y movimientos había la inocencia de un niño. ¡Lo más relevante de todo eran sus ojos! A pesar de que sus labios sonreían, había una pavorosa profundidad en sus ojos. Sentí como si a través de ellos estuviera mirando dentro de un abismo, deslizándome en las profundidades de un océano. Le miré fijamente a los ojos por un momento, embobado.

Tan pronto como UG se hubo sentado en un banco de piedra en la cueva, algunos de nuestros amigos estaban ya preparados para atosigarle con sus preguntas. "Estoy cansado del viaje. Hablaremos más cuando nos veamos por la noche", dijo UG, evitando las preguntas e iniciando una breve conversación. Sin embargo, Valentina —una señora suiza que había sido la amiga de UG durante muchos años— no se quedó quieta ni por un momento. Caminaba alrededor de la cueva, examinando su entorno como si estuviera familiarizada con él.

 

"No existen ni moksha, ni jivanmuktis, ni atman"

 

Más tarde oí la voz de UG resonando como una campana, mientras subía las escaleras de la cueva. En la biblioteca, escaleras arriba, veinte pares de ojos estaban extraordinariamente atentos a un UG sentado en un rincón. Encontré un lugar junto a la entrada de la habitación y me senté sobre un colchón de carrizo. Fuera estaban el frío sol de una tarde de invierno y el sonido de las hojas del árbol peepul moviéndose con el viento.

—"No existen ni moksha, ni jivanmuktis, ni atman. Y no existe algo así como la auto-realización. Todo esto son mentiras. Sólo existe el Estado Natural. No me gusta usar vuestros términos, como iluminación, jivanmukti, nirvana o moksha, para referirme a este estado. Estos términos sugieren otros significados. Me suenan raros. Cuando hablo sobre el "Estado Natural" no es el estado de alguien que ha alcanzado la auto-realización o que ha conocido a Dios. No es algo creado a través del esfuerzo de uno mismo. Este Estado Natural es siempre vivo y espontáneo. Sucede a uno en un billón, accidentalmente. No es el resultado de vuestros esfuerzos. No tiene causa. Y no sé por qué este Estado Natural sucede a uno y no a otro".

P: ¿Cuándo te sucedió?

UG: En mi cuarenta y nueve aniversario.

P: Entonces, ¿estás diciendo que ninguna de las prácticas espirituales que realizaste durante tantos años, que ninguno de los medios que adoptase, fueron de alguna utilidad para conseguir este Estado Natural?

UG: Sin ninguna duda. Y no sólo esto. Diría que fueron obstáculos. Estoy diciendo que es un milagro que el Estado Natural surgiera en mí a pesar de hacer todas estas cosas.

En primer lugar, ¿para qué sirve la búsqueda y el buscar? Es tu búsqueda la que te aparta de tu Estado Natural, estado en el cual estás siempre. Toda tu búsqueda es en una dirección equivocada.

Si dejaras de buscar, ¿no estarías eternamente en tu Estado Natural? Es una estupidez intentar purificar tu conciencia a través de prácticas con el propósito de obtener el Estado Natural. Esta conciencia es tan pura que todas las experiencias que consideráis sagradas y santas la contaminan. Son una intolerable porquería una contaminación intolerable. Una vez que las barreras dentro de tu conciencia se rompen —no debido a ningún acto de voluntad o volición por tu parte— , una vez que las compuertas son abiertas, todo es eliminado, todas las experiencias —buenas y malas, sagradas y profanas, divinas y demoníacas. Todas las visiones divinas, todos los estados últimos, desaparecen, son eliminados de la conciencia. La conciencia de Krishna, la conciencia de Buda, la conciencia de Dios, sabios, santos y profetas, Jesús, Mahoma, Mahavira, iluminados, yoguis... todos deben ser arrasados en esta riada.

Sólo entonces la conciencia se vuelve clara. Existe una canción llamada "Los santos van entrando"7 en la literatura devocional cristiana. Yo la re-titularía: "Los santos se van marchando". Su misma existencia es inmunda. Cuando todo esto sea limpiado, arrojado fuera, cuando la conciencia permanezca pura y limpia, ninguna contaminación ni basura la podrá tocar de nuevo. Después de esto, tu pasado nunca más se pegará a ti, ni te molestará. Y esto será tu fin.

Mientras escuchaba las palabras de UG, todas las cosas que Barry me había contado, tales como el modo en que le sucedió la Calamidad, vinieron a mi cabeza. De repente, las imágenes de Shau

 

7 En inglés: "The saints go marchin in".

[Sowris] y la manifestación de Ishwara en ella, en agosto de 19518, aparecieron en mi mente.

Hubo una conmoción en la habitación; el grupo de amigos estaba asfixiando a UG con preguntas. Mi propia mente estaba llena de preguntas: "¿Qué está pasando aquí? ¿Cuál es la verdad sobre este asunto? ¿A quién puedo creer? Debo creer a Shau que dice «Existe Dios; busca refugio en Ishwara a cada instante», o debo creer a UG que estaba diciendo: «La conciencia de Dios, la conciencia de Buda y las visiones extraordinarias equivalen a basura. Hasta que no sean expulsadas, la conciencia no se volverá clara»".

Continué escuchando a UG mientras mi mente luchaba con aquellos pensamientos.

 

"El que pregunta es la pregunta"

 

UG: ¿Por qué me hacéis estas inútiles preguntas?: "¿Existe un Dios? ¿Cuál es el significado de la vida? ¿Se vuelve a nacer? ¿Qué nos sucederá cuando muramos?" ¿Por qué os atormentáis con esas interminables preguntas?

En cuanto a mí, no tengo preguntas excepto las que se refieren a los asuntos del día a día: "¿Cuál es el camino hacia la cueva de Sr. Brahmachari? ¿Cuándo sale éste o aquel avión?" Aparte de estas preguntas no se me ocurren otras. Muchos grandes maestros han contestado tus preguntas durante siglos. ¿Por qué no estáis satisfechos con ellas? Creéis que soy un Brahmajnani y un Jivanmukta y queréis saber si lo que he visto confirma vuestras creencias. De hecho, todas estas preguntas son preguntas de otros y no vuestras preguntas; si hubiera una pregunta que pudieras llamar tuya, no te dejaría descansar ni por un minuto. No existe pregunta aparte del que pregunta. Los dos son lo mismo. Si la pregunta desaparece, el que pregunta desaparece con ella. Debido a que no quieres terminar contigo,

 

8 En Sri Ramanasthan solían celebrar cada 15 de agosto, el día del Dios encarnado. Shau suspendió esta celebración en 1971. ¿Cuál fue la razón? Shau dijo que UG se le apareció y le ordenó que este tipo de celebración en Ramanasthan no debía hacerse.

te agarras para siempre a tus preguntas. Por eso no puedes dejar de preguntar, incluso aunque sepas que no existe una respuesta.

UG: ¿Existe tal cosa como la iluminación? Por lo que a mí respecta, sólo existen los procesos corporales. Ése es el Estado Natural. Tu existencia es un estado fisiológico, no una transformación psicológica. Ella [la iluminación] no es el estado mental de estar inconsciente un día y consciente el día siguiente. Si este Estado Natural algún día sucede, hará explotar cada célula, cada nervio y cada glándula. Es un cambio químico, una extraña alquimia dentro del cuerpo. Hasta que este cambio irreversible suceda, el cuerpo no podrá liberarse del estrangulamiento al que le someten los pensamientos. No puedes imaginar cuán profundamente los pensamientos penetran en cada célula del cuerpo.

P: ¿Por qué no estoy en este Estado Natural que estás describiendo ahora?

UG : Porque intentas entender lo que estoy diciendo. A través de los pensamientos y del pensar no puedes entender nada, pero ése [el pensamiento] es el único instrumento que posees. Cuando eso [el instrumento] no puede ser usado y no hay otro instrumento, ¿qué hay que entender? No hay nada que entender. Esto es lo que necesitas saber: no hay nada que saber. Aquí [en mí], esto es evidente. Nadie sabe cómo esto —que no hay nada que saber—se volvió obvio [para mí]. Por esto soy incapaz de explicártelo. Si la comprensión de que no hay nada que entender ni nada que saber, emerge en ti, entonces no estarás aquí, conmigo, ni un solo instante. Entonces tampoco buscarás a nadie más. Dejarás de buscar para siempre.

Escuché a UG hablar de muchas cosas al mismo grupo de gente, en la misma habitación, durante las siguientes seis tardes.

Cuando UG hablaba sobre la Calamidad que le había ocurrido y nos relataba los cambios químicos irreversibles que ocurrieron en su cuerpo durante los siguientes seis días, describiendo los colores que surgieron en su piel en los lugares donde se encuentran conductos glandulares [dentro del cuerpo], Vidwan Seshala Sarha le preguntó si las marcas estaban aún presentes. UG respondió: "Muchas de ellas han desaparecido. Mira si puedes ver algunas en mi espalda". Mientras hablaba se quitó el jersey y nos enseñó su espalda. Pudimos distinguir algunas señales de coloreadas protuberancias en azul y verde. "Esto es todo. No tiene nada de espiritual o metafísico. Es puramente biológico y físico.

"Si el continuo e interminable proceso de pensamientos es detenido incluso una sola vez, aunque sea por una milésima de segundo, entonces los pensamientos no podrán, nunca más, enlazarse de nuevo. Este paro provocará temblores en el cuerpo como un terrible terremoto. Sacudirá, moverá y quemará cada nervio y célula sanguínea como una explosión atómica. Con esto, el que piensa desaparece. Los sentidos empiezan a funcionar independientemente uno de otro. Desde entonces todos los procesos del cuerpo funcionan automáticamente, como una máquina. Sólo ocurre que el "yo", al que atribuyes el control de la máquina, no existe".

Cuando oí las palabras de UG, por un lado me quedé asombrado y atónito, y por otro, sentía un miedo desconocido y tenía un sentimiento de intranquilidad y ansiedad como si el suelo, bajo mis pies, empezara a deslizarse. ¿No existía nada? ¿Habrían sido todas las esperanzas de mi vida espiritual en vano? ¿Habrían sido todos mis esfuerzos una pérdida de tiempo?

¡Cuánta verdad hay en el poema Sudha de Chalam!

 

Es una estupidez

dar vueltas en círculo sin llegar a ninguna parte,

buscando algo desconocido,

persiguiendo espejismos

que nos engañan

haciéndonos creer

que algo se nos revelará

si luchamos por ello.

 

Es el fútil despilfarro

de una inestimable vida.

 

Una tarde fui a la Cueva antes de que la gente llegara. Sentía que debía hablar a UG en privado. No podía quedarme tranquilo con todo el caos creado por la violenta tormenta que había dentro de mí. Vi a UG de pie en el balcón de arriba. Eran las cuatro de la tarde. Ranganatha Rao y yo le saludamos mientras subíamos las escaleras.

Una sonrisa se dibujó en la cara de UG. Los tres nos sentamos en el balcón mirando el árbol peepul, alto y grande. Había un banco cuadrado de adoquines en torno al árbol. Las hojas del peepul brillaban reflejando el frío sol de la tarde. UG preguntaba en aquel momento sobre el nivel de vida en Bangalore y los trabajos de nuestras fábricas. Después de un tiempo, de repente una pregunta surgió de mí: "UG, dices que no hay tal cosa como la auto-realización?" Él contestó: "La auto-realización es darse cuenta de que no existe el atman, el yo, o el ego", y se calló.

—"De acuerdo; Ramana Maharshi, también respondió a esta pregunta del mismo modo", pensé para mis adentros. "Si no existe nada, entonces quién es éste que lo sabe. ¿Quién es el que se realiza?", le pregunté a UG.

—"Por esto digo que la auto-realización es un mito". UG se rió al decirlo. No pude pensar en una respuesta ¿Cómo podía avanzar algo si mis pies estaban atados de este modo?

UG me miraba fijamente. ¿Era la auto-realización una falsedad o era esta respuesta una forma de evadirla? ¿Cuánta verdad contenían sus palabras? ¿Por qué debía creerlas? Mi mente continuaba preguntando. ¿No nos dijeron todos estos sabios, profetas y avatares que debíamos conocernos a nosotros mismos? Lo estuvieron enfatizando sin cesar: conocernos es nuestro único objetivo en la vida; alcanzar la unidad es la meta de nuestra vida. ¿Era todo esto falso? ¿Eran todas sus aseveraciones simplemente escritos en el agua? ¿Eran todas las unánimes enseñanzas de los grandes sabios —desde el antiguo Buda a los más recientes, Ramakrishna y Ramana Maharshi—mentiras?

UG respondió: "No conozco lo que enseñaron. Si me lo preguntas, todo lo que puedo decir es que esa gente te está confundiendo. Lo que dijeron y enseñaron puede que fuera verdad para ellos, pero tú sabes por ti mismo que estas enseñanzas no funcionan en tu vida cotidiana y en tu experiencia. Todos se auto-engañaron pensando que habían obtenido algo y engañaron a otros; y aún lo siguen haciendo. Esto me resultó evidente incluso desde joven. Desde entonces, abandoné todas mis creencias. Cuestionar las creencias y enseñanzas que has asumido como verdaderas es cuestionar a los que te las han dado. No estáis dispuestos a desprenderos, como falso, de todo lo que habéis reverenciado. Temes que esto acabe con tu existencia misma".

Todo mi interior temblaba mientras escuchaba las palabras de UG. ¿Cuál era el sentido de mi vivir si aquellos en los cuales confiaba como mis maestros y a los que adoraba —Shau y Ramana Bhagawan— eran falsos? ¿Cómo podrían [sus enseñanzas] beneficiar a alguien?

Los pájaros volaban en bandadas por el cielo. Desde el árbol peepul nos llegaban sonidos de diferentes pájaros. Mi mente estaba gimiendo en una silenciosa agonía. De repente, UG se giró hacia mí: "¿Por qué estás tan preocupado por todo esto? Eres joven y tienes aún que casarte. Debes triunfar en tu trabajo. ¿Por qué preocuparse por todas esas tonterías?" Por un momento me quedé aturdido. Mi cara se ruborizó como la puesta del sol, con sus palabras.

—"No tengo demasiado interés en ello [en lo mundano]. Siento que todos esos placeres son perecederos", dije en voz baja.

UG dijo: "Si crees que son perecederos, debes pensar que el placer de la auto-realización es permanente. ¿Correcto?" Había una pícara sonrisa en sus labios. Empalidecí al oír estas palabras.

—"¿No es permanente?", pensó un gran demonio en mi interior.

Mirándome con compasión, UG dijo: "Debes creer mis palabras. No hay nada permanente. La felicidad permanente y la sabiduría infinita son nociones ilusorias, creadas por esos falsos que se ejercitan respirando alternativamente por cada una de las dos fosas nasales [refiriéndose a la meditación] y que eternamente discuten sobre «Esto es real y aquello irreal», sin tener nada mejor que hacer. Confías en esa gente y pierdes tu interés en las cosas reales y empiezas a buscar aquello que no existe. Si esto no es degradarse, entonces ¿qué es?"

Todos los antiguos sabios que moraban en mi sangre, hirvieron de rabia por las palabras de UG. Todas sus citas quedaron re

ducidas a polvo en mi mente. Restaba aún el último cartucho de todo mi interminable arsenal: "Dices que no existe Dios. Dices que Dios es una ilusión que el hombre ha creado debido a su miedo. Entonces no crees que exista un poder fuera del alcance de la mente que dé órdenes a este universo?" UG respondió: "Te diré con toda seguridad que no existe ningún poder superior fuera del hombre y diferente de él. Si existe, este poder no es diferente de ti. El más pequeño mosquito que succiona tu sangre es la expresión de este poder divino. Por esto digo que es irrelevante discutir sobre la existencia de Dios. Pero no estoy propugnando, como Ramaswami Naicker [un líder del sur de la India que defendía los derechos políticos para los no-brahmines], la destrucción de templos o la quema de escrituras; nada se obtiene con eso".

Podíamos oír el sonido del recitado de los Vedas [el Rudra Patha] desde alguna lejana casa. Unas señoras estaban bajo el árbol de peepul, dando vueltas alrededor del mismo con las manos en actitud de plegaria. Recordé un poema Gurajada:

 

Si el hombre sigue diciendo

"Oh Dios",

¿como podrá prosperar el país?

 

Anochecía. UG dijo en voz baja: "Estas preguntas no son nuevas. Muchos las han formulado antes. En realidad, no son vuestras preguntas. A parte de éstas, ¿tenéis alguna otra que sea vuestra, que no sea de otro?"

Empecé a pensar: "¿Quién soy yo? ¿Es ésta mi pregunta? ¿No es la de Bhagavan? Sí ¿Cómo puede esta pregunta ser mía? Tan sólo por identificarme con la canción de Shau que dice: «¿Quién soy yo Bhagawan, verdaderamente quién soy yo Bhagawan?», ¿hago mía esa pregunta? ¿Cuál es esta pregunta, la única que no me dejará descansar, la que no me dejará en paz, la pregunta que me asediará, me atormentará y me quemará vivo? ¿Cuál es?" Me apoyé contra la pared y permanecí con la vista fija en la nada. La lámpara de la calle se encendió, haciendo desaparecer la oscuridad. Desperté de mis sueños y miré para buscar a UG a mi lado. UG había entrado en la casa y le oí hablando con mis amigos.

"Si os puedo ayudar en algo, es en esto: ayudaros a que formuléis vuestra pregunta por vosotros mismos. Más allá de esto, no puedo ayudar a nadie. Aparte de esto, nadie necesita ayuda alguna", decía UG a alguien. Mientras escuchaba estas palabras, sentí como si miles de luces se encendieran de una vez.

 

Informé de UG a la familia de Chalam

 

Era el 1 de enero de 1970. Viajaba en autobús desde Bangalore a Arunachala. Los acontecimientos de la última semana daban vueltas en mi mente como una serie de escenas de cine. Notaba un sentimiento de añoranza cuando recordaba el último día en que me despedí de UG.

UG hablaba a algunos amigos, escaleras arriba. "Adiós UG", dije juntando mis manos. Diciendo: "¿Te vas?", UG se me acercó de un salto. "Me voy mañana por la mañana a Arunachala", le dije. Él ya sabía que era amigo de Chalam.

"Por favor, saluda al Sr. Chalam y a su familia. Cuando vivía en Gudivada, conocí al Sr. Chalam. Su señora, Ranganayakamma, solía escribirme muchas cartas, algunas descabelladas", dijo rápidamente cogiéndome las manos, estrechándolas y luego soltándolas. Entonces puso ambas manos en mis hombros, apretándolos, y las deslizó hacia mis codos e inmediatamente las retiró. Dijo: "De acuerdo; vete ahora", y sin más palabras se giró hacia otro amigo como si nada hubiera pasado. Me quedé en silencio durante algunos momentos, como si hubiera recibido un impacto y me quedé inmóvil.

Desde mis hombros hasta la punta de mis dedos sentí un extraño entumecimiento producido por el contacto con UG. "¿Qué ocurre? ¿Por qué me siento así?", cavilaba mientras bajaba para irme. En todos estos años, desde que ocurrió este suceso, me he dado cuenta de que UG actúa de manera similar con algunos otros. "No sé nada. Cualquier cosa que sientas son tus fantasías. No existe transmisión de energía, ni nada", dice UG si le preguntas al respecto.

Era de noche cuando arribé a Arunachala. Cuando llegué a Ramanastan, Chalam, Shau y otros amigos habían salido a pasear. Fui a buscarles. Les encontré en el templo de Drowpadi. Estaba deseoso de contar mi historia con UG al "Padre" y a Shau. Shau me hizo hablar mucho. Le enseñé la foto de UG que Valentina me había dado. Dijo: "Vemos su cuerpo, pero para él su cuerpo se consumió hace mucho". Estas palabras impresionaron a todos. "¿Cuál es su nombre completo", preguntó Shau.

"Uppaluri Gopala Krishnamurti", dije.

"¿Qué? ¿Uppaluri? Padre, creo que es el nieto del Sr. Tenali Venkatappayya", dijo mientras enseñaba la foto al Sr. Chalam. En dos minutos se aclaró la cuestión. El desconocido personaje UG resultó ser un pariente cercano de Shau; son primos. "Leo vimos hace mucho tiempo, en mi infancia. En aquel entonces tenía la edad de Ravi [el hijo mayor de Chalam]. Siempre, desde que éramos niños, practicábamos yoga y meditación y nos llamábamos entre nosotros "primos". En aquellos días, mi madre intentó por todos los medios casarnos", dijo Shau con gran alegría.

En ese momento, Amma [la esposa del Sr. Chalam, Ranganayakamha] se encontraba en una crisis, a vida o muerte, en Arunachala. "Amma, parece ser que tu Uppaluri Gopala Krishnamurti ha venido a Bangalore. Parece que se ha convertido en un gran gurú. Chandrasekhar nos dice que te envía saludos", le dijo Shau al oído. Hubo un cambio en su expresión facial. Dijo: "Sadasiva" y cerró los ojos. El 17 de enero de 1970 Amma cerró sus ojos para siempre.


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