La verdadera meditacion
Deja
esta
mente,
la
tuya,
distendida,
sin
artificios.
En
este
estado,
mira
el
movimiento
de
los
pensamientos,
toma
por
referencia
este
movimiento,
sin
forzar.
En
este
estado
se
pone
de
manifiesto
una
gran
calma.
No
te
apegues
a
esta
tranquilidad,
no
tengas
miedo
del
movimiento.
No
hay
diferencia
entre
la
calma
y
la
actividad.
Reconoce
estos
dos
estados
como
fenómenos
mentales
que
surgen
en
la
mente.
En
este
estado,
reposa...
Sin
asirte
a
nada,
sin
apego,
reposa
en
la
esencia
natural.
Desde
esta
dimensión,
la
esencia
de
tu
propia
mente
se
va
a
manifestar
como
sabiduría
y
radiante
vacuidad,
y
no
tendrás
palabras...
Desde
esta
referencia,
emergerá
una
estabilidad
natural.
No
tomes
la
estabilidad
por
algo
especial,
sé
espontáneo,
natural
y
libre.
No
te
apegues,
no
rechaces
las
creaciones
mentales,
Y,
por
favor,
permanece.