Jangon
Kongtrul
Rinpoche
Las
enseñanzas
budistas
se
pueden
dividir
en
el
camino
del
sutra
y
el
camino
del
tantra.
El
camino
del
sutra
se
basa
en
las
causas
y
el
camino
del
tantra
en
los
frutos.
Ambos
son
un
camino
para
liberarnos
de
la
visión
dualista
y
así
alcanzar
el
estado
de
la
liberación.
En
el
camino
del
sutra,
se
analiza
primero
la
causa
de
una
visión
dualista.
Uno
se
consigue
con
que
la
raíz
para
aferrarse
a
un
"
Yo
"
es
nuestra
ignorancia.
Entonces
uno
sigue
analizando
¿de
donde
proviene
esta
idea?
¿cuál
es
la
esencia
de
aferrarse
a
un
"Yo"?
¿cuales
son
sus
signos?
¿cuál
es
la
causa,
etc.?.
Finalmente,
uno
llega
a
la
conclusión
que
nuestra
identidad
propia
no
existe
verdaderamente.
En
el
camino
del
sutra
uno
empieza
por
entender
que
ahora
estamos
en
un
estado
lleno
de
sufrimiento
y
uno
busca
por
la
causa
de
este
sufrimiento
Uno
consigue
que
la
causa
son
las
diversas
acciones
que
hicimos
anteriormente.
Entonces
uno
se
pregunta
que
nos
llevó
a
estas
acciones
y
a
su
karma
resultante.
Uno
consigue
que
la
causa
son
nuestras
emociones
perturbadoras,
que
a
su
vez
son
producto
(de
una
visión
dualista
y
el
aferramiento
a
un
"Yo".
Por
lo
tanto,
se
llega
al
punto
donde
uno
reconoce
que
ese
aferramiento
a
un
"Yo"
es
la
causa
de
todas
nuestras
experiencias.
Basados
en
este
entendimiento,
uno
sigue
el
camino
del
sutra,
en
el
cual
uno
principalmente
sigue
y
mantiene
reglas
de
disciplina
con
el
cuerpo
y
el
habla.
Uno
también
llega
al
entendimiento
de
la
dependencia
mutua
de
todas
las
cosas
y
que
no
tienen
una
existencia
inherente.
En
tercer
lugar,
uno
trata
de
alcanzar
una
actitud
benevolente
para
con
otros
seres.
Por
consiguiente,
en
el
camino
del
sutra
uno
procede
analizando
las
cosas
e
investigando
las
causas.
Basados
en
el
entendimiento
que
deriva
de
eso
uno
aplica
distintos
métodos.
Así,
uno
alcanza
un
punto
donde
está
libre
del
sufrimiento.
Uno
alcanza
la
liberación
así
como
el
estado
de
omnisciencia.
Sin
embargo,
este
camino
es
muy
largo.
Se
dice
que
el
camino
del
bodhisattva
toma
tres
kalpas
interminables
para
alcanzar
la
budeidad.
En
el
camino
del
tantra
vajrayana,
uno
procede
de
forma
completamente
diferente.
Uno
no
analiza
las
causas,
uno
trabaja
directamente
con
sus
experiencias.
Por
ejemplo,
cuando
surge
una
emoción
perturbadora,
uno
no
analiza
su
causa
sino
que
las
experimenta
directamente
y
llega
al
punto
donde
uno
es
capaz
de
transformarlas.
Por
esta
razón
se
dice
que
este
camino
trabaja
con
el
fruto
y
es,
por
consiguiente,
un
camino
muy
rápido.
El
resultado
que
se
obtiene
de
ambos
caminos
es
el
mismo,
uno
se
libera
del
sufrimiento
y
las
perturbaciones
internas
se
apaciguan;
se
alcanza
la
realización.
La
diferencia
entre
los
caminos
es
sólo
la
forma
en
que
uno
practica.
El
camino
del
tantra
parte
de
condiciones
distintas
al
camino
del
sutra.
Este
camino
es
adecuado
sólo
para
practicantes
de
grandes
capacidades,
ya
que
trabaja
directamente
con
las
emociones
perturbadoras
sin
analizar
sus
causas.
Por
otra
parte,
también
se
dice
que
en
este
tiempo
degenerado,
este
camino
es
adecuado
para
las
personas
con
las
emociones
perturbadoras
más
fuertes.
La
razón
es
que
estas
personas
no
tienen
la
paciencia
para
acumular
méritos
por
largos
períodos
de
tiempo
y
practicar
el
camino
del
bodhisattva,
simplemente
no
lo
pueden
manejar.
Si
uno
realmente
puede
practicar
el
camino
del
tantra
y
es
capaz
de
lidiar
con
las
perturbaciones
en
su
mente,
es
un
camino
muy
rápido.
Sin
embargo,
uno
no
alcanzará
la
budeidad
en
pocos
días
o
años.
Siempre
se
dice
que
el
Vajrayana
trata
acerca
de
llevar
las
experiencias
y
apariencias
impuras
a
un
nivel
puro.
Sin
embargo,
esto
no
significa
que
esta
transformación
sólo
consista
en
pensar
o
creer
que
las
cosas
son
puras,
se
trata
de
una
transformación
real.
Para
ser
capaz
de
hacerlo,
uno
necesita
las
"tres
raíces"
(fuentes)
de
bendición,
logro
y
actividad.
La
raíz
de
la
bendición
es
el
Lama,
la
raíz
del
logro
(siddhis)
es
el
yidam,
y
la
raíz
de
la
actividad
son
los
protectores
del
dharma.
El
Lama
es
el
más
importante
de
las
tres
raíces.
Los
yidams
y
los
protectores
son
manifestaciones
del
lama.
Por
esta
razón
el
lama
tiene
un
significado
especial
en
el
Vajrayana.
Para
entender
esto,
es
beneficioso
mirar
otra
vez
el
camino
del
sutra.
Aquí,
uno
se
apoya
o
confía
en
un
maestro
o
amigo
espiritual
quien
le
muestra
el
camino.
Según
sus
explicaciones
uno
practica
y
de
esa
manera
se
progresa
a
lo
largo
de
los
distintos
niveles
del
bodhisattva
y
cinco
caminos
(acumulación,
conjunción,
visión,
meditación,
no
más
aprendizaje).
En
el
Vajrayana,
el
maestro
tiene
un
mayor
significado.
Uno
no
lo
ve
como
a
alguien
que
simplemente
te
muestra
el
camino,
sino
como
al
Buda
mismo.
Con
esta
actitud,
la
bendición
del
lama
puede
entrar
directamente
en
la
mente
de
uno,
madurar
y
despertar
el
fluir
de
nuestra
mente.
Para
que
esto
sea
posible
se
necesitan
dos
elementos:
por
un
lado
uno
tiene
que
practicar
y
por
el
otro
uno
tiene
que
abrirse
al
lama
y
realmente
verlo
como
al
Buda.
En
el
camino
del
sutra
uno
maneja
sus
acciones
de
forma
consciente.
Uno
dedica
el
esfuerzo
en
evitar
todas
las
acciones
negativas
y
en
solo
hacer
cosas
positivas.
Pero,
como
uno
siempre
está
acompañado
de
su
ignorancia
y
como
uno
siempre
tiene
distintas
perturbaciones,
uno
nunca
tiene
éxito
por
completo
y
siempre
hace
algo
negativo
nuevamente.
El
camino
del
sutra
toma
tanto
tiempo
porque
el
esfuerzo
para
hacer
lo
positivo
y
las
perturbaciones
en
la
mente
que
nos
incitan
a
hacer
acciones
negativas,
siempre
están
en
conflicto.
Sin
embargo,
en
el
camino
del
tantra
hay
un
elemento
adicional
en
conexión
con
el
lama.
En
la
verdadera
naturaleza
de
la
mente
no
hay
confusión;
es
sólo
la
forma
cómo
experimentamos
las
cosas
la
que
está
marcada
por
la
confusión.
Si
nos
abrimos
al
lama
llenos
de
confianza
y
por
consiguiente
obteniendo
su
bendición,
nuestra
mente
será
guiada
a
la
madurez.
Esto
significa
que
a
través
del
poder
de
la
bendición
somos
capaces
de
reconocer
la
verdadera
naturaleza
de
nuestra
mente.
Es
por
esto
que
el
lama,
la
fuente
de
la
bendición,
es
tan
importante
en
el
Vajrayana
y
es
llamado
la
"primera
raíz".
Se
necesitan
varias
cosas
para
obtener
la
bendición:
por
una
parte
uno
necesita
desarrollar
completa
confianza
y
devoción
hacia
el
lama.
Sin
embargo,
esto
no
se
refiere
a
cualquier
lama.
Se
refiere
al
que
hayamos
elegido
después
de
haber
evaluado
exhaustivamente
muchos
maestros.
Se
refiere
al
lama
en
quién
estamos
seguros
de
poder
desarrollar
completa
confianza.
Por
otra
parte,
el
lama
también
debe
verificar
al
practicante
para
asegurarse
de
que
él
realmente
puede
ayudarlo.
Si
uno
ha
alcanzado
la
certeza
de
que
uno
puede
desarrollar
completa
apertura
hacia
el
lama,
esto
hará
surgir
una
confianza
inquebrantable.
Realmente
debe
ser
tan
inquebrantable
e
indestructible
como
un
diamante.
Si
uno
es
capaz
de
hacer
eso,
el
resultado
es
que
ya
uno
no
será
perturbado
o
influenciado
por
pensamientos
comunes.
El
que
la
confianza
sea
inquebrantable
es
la
razón
del
nombre
"Vajrayana",
vehículo
del
diamante,
puesto
que
esta
confianza
es
como
un
diamante:
indestructible.
Erróneamente
muchas
personas
creen
que
no
hay
diferencia
entre
un
maestro
Vajrayana
y
otros
maestros.
Un
maestro
común
puede
mostrarnos
el
camino
de
forma
clara
y
perfecta,
y
explicar
como
comportarse,
como
son
las
cosas,
etc.
Sin
embargo,
un
maestro
Vajrayana
es
alguien
quien
no
trabaja
y
enseña
sólo
con
palabras
sino
en
todos
los
niveles.
Con
su
conducta,
enseñanzas
verbales
e
inspiración
de
su
mente
el
puede
guiar
el
fluir
de
la
mente
de
otros
hacia
la
madurez
y
liberación.
Sólo
alguien
con
esta
capacidad
es
un
maestro
Vajrayana
auténtico.
Hay
muchos
maestros,
pero
solo
unos
pocos
pueden
ser
llamados
maestros
en
el
Vajrayana.
En
la
oración
de
Dorje
Chang
se
dice
que
la
devoción
es
la
cabeza
de
la
meditación.
Esto
se
refiere
a
la
devoción
que
debe
desarrollarse
en
el
Vajrayana,
un
tipo
de
devoción
que
despierta
completa
y
naturalmente
en
uno,
sin
ser
imaginada
o
engañándose
a
uno
mismo.
Cuando
aparece
en
la
mente
de
uno,
los
pensamientos
comunes
se
apaciguan
a
través
de
la
bendición
del
lama
y
la
experiencia
de
la
meditación
surge
naturalmente
sin
poner
ningún
esfuerzo.
Es
entonces,
cuando
la
inspiración
del
cuerpo,
habla
y
mente
del
lama
puede
ser
efectiva
sobre
nosotros.
Hay
una
acotación
hecha
por
maestros
Kagyu
anteriores
que
dicen
que
las
prácticas
preliminares
(El
Ngondro),
son
más
profundas
que
todas
las
otras
prácticas.
Esta
aseveración
se
refiere
mas
a
la
del
Guru
Yoga
que
a
las
postraciones,
Dorje
Sempa
o
a
las
ofrendas
del
mandala,
porque
en
la
del
Yoga
uno
recibe
la
inspiración
de
las
bendiciones
del
lama.
Para
las
prácticas
como
el
Mahamudra,
o
las
fases
de
desarrollo
en
conexión
con
un
Yidam
o
las
fases
de
culminación
Las
Seis
Yogas
de
Naropa
-
que
están
todas
basadas
en
el
Ngondro,
siempre
es
necesario
preparar
nuestra
mente
apropiadamente.
Esto
sucede
a
través
de
la
bendición
que
se
experimenta
en
el
Guru
Yoga.
Solo
a
través
de
ésta,
uno
es
capaz
de
llevar
las
experiencias
impuras
a
un
nivel
puro
y
trabajar
correctamente
con
las
otras
prácticas.
La
devoción
que
uno
debe
tener
hacia
el
lama
es
más
que
el
sentimiento
de
cuando
un
maestro
se
comporta
de
forma
agradable
con
uno.
Si
el
lama
sonríe
o
habla
de
forma
agradable
puede
surgir
un
sentimiento
de
devoción,
pero
esto
es
llamado
"el
surgir
de
un
sentimiento
debido
a
muchas
condiciones".
Sin
embargo,
la
devoción
a
la
que
se
aspira
para
con
el
lama
es
un
sentimiento
profundo
que
es
independiente
de
dichas
condiciones
externas.
Por
supuesto
que
al
comienzo
todavía
depende
de
cosas
externas,
pero
empieza
a
despertar
un
sentimiento
interno
independiente
de
las
condiciones
externas
y
las
experiencias
de
momentos.
Es
sólo,
cuando
han
surgido
por
completo
esta
profunda
devoción
y
confianza
inquebrantable
cuando
la
bendición
opera
de
forma
tal
que
los
pensamientos
comunes
y
similares
se
calman
naturalmente.
Hay
descripciones
sobre
los
signos
de
devoción:
aparecen
lágrimas
en
los
ojos
y
la
piel
se
eriza.
Pero
para
que
esto
suceda
es
necesario
que
uno
tenga
conexión
con
su
lama
de
muchas
vidas;
construirla
en
una
sola
vida
es
imposible.
Solamente
si
uno
recibe
la
bendición
auténtica,
uno
está
en
posición
de
percatarse
del
fruto
auténtico,
del
logro
último,
los
siddhis
más
elevados.
Si
uno
trata
de
forzar
un
sentimiento
artificial
de
devoción
y
confianza,
la
bendición
e
inspiración
sólo
serán
imaginarias
y
artificiales
al
igual
que
el
fruto
(el
resultado).
Los
mismos
maestros
a
su
vez
son
seres
humanos,
tienen
un
cuerpo
y
a
veces
están
de
buen
o
mal
humor
y
a
veces
están
molestos,
tristes,
etc.
Sin
una
confianza
real
y
una
devoción
inquebrantable,
uno
será
influenciado
por
estas
cosas
y
se
sentirá
inseguro.
Uno
se
preguntará
porque
la
experiencia
de
meditación
de
hoy
no
es
tan
fuerte
como
la
de
ayer,
uno
se
sentirá
inestable
e
inseguro
de
sí
mismo.
Todo
esto
resulta
del
hecho
de
que
la
devoción
y
la
confianza
aún
no
son
verdaderamente
inquebrantables.
Cuando
uno
habla
acerca
de
alcanzar
los
logros
más
elevados,
no
es
algo
externo
o
algo
nuevo
lo
que
uno
alcanza,
es
la
realización
o
reconocimiento
de
la
naturaleza
de
nuestra
mente.
Uno
ha
alcanzado
los
logros
más
elevados
cuando
uno
está
libre
de
todos
los
estados
y
condiciones
cambiantes
del
momento
y
uno
ha
reconocido
la
mente
tal
como
es.