¡Ah, esto!

 


Y así es como estás viviendo: mermelada para ayer, mermelada para mañana; nunca hay mermelada para hoy. ¡Y ahí es dónde está la mermelada! Son sólo imaginaciones;  continuas dormido, drogado. Has olvidado por completo que éste es el único y verdadero momento que existe. Si deseas contactar con la realidad, ¡Despierta  ahora!

De ahí surge esa extraña idea del Zen de que la Iluminación ocurre en un instante. Muchos se quedan perplejos—¿cómo puede suceder en un instante? En particular los indios se quedan absolutamente perplejos porque mantienen la idea de que primero has de deshacerte de todos tus pasados karmas. Y ahora esa estupidez ha llegado a Occidente. Ahora en Occidente, la gente habla del karma pasado—primero has de deshacer tu karma pasado ¿Sabes acaso cuando grande es tu pasado? ¡Es la eternidad! Y si primero te has de liberar de todos tus karmas pasados, nunca lo conseguirás—eso es seguro. Y mientras, generas más karma; de esta manera, el pasado ira incrementándose día a día. Si ésa fuera la única salida—liberarse de todos los karmas pasados—entonces no  habría posibilidad de Iluminarse. Entonces  no hubiera habido ninguna Buda ni nunca los habría; es imposible. Tal sólo piensa en todas las vidas y karmas pasados que has acumulado; si primero has de desembarazarte de ellos... ¿cómo vas a hacerlo? Al tratar de desembarazarte de ellos tendrás que generar más karma. Y eso es un círculo vicioso. 

La gente que cree en la filosofía del karma dice, "Para Iluminarte totalmente no solo has de desembarazarte del mal karma sino que también has de desembarazarte del bueno karma, porque el mal karma crea cadenas de hierro y el buen karma crea cadenas de oro. Pero las cadenas son cadenas y has de liberarte de toda clase de cadenas”.  Ahora la cosa se complica aún más. ¿Cómo vas a liberarte de los malos karmas? Si les preguntas, te dirán, "Genera buen karma y así te liberarás del mal karma". ¿Y cómo vas a liberarte del buen karma? Entonces  esos santos se enfadan y te dicen, "¡Déjalo!  Estás pensando demasiado. No es cuestión de pensar tanto. Cree, ten confianza, ten fe". 

Lo importante no es liberarse del mal karma. Cuando te levantas por la mañana, ¿te deshaces primero de todos los sueños? En sueños has sido un ladrón, un asesino, un violador, un santo... en sueños puedes ser cualquiera cosa. ¿Necesitas desembarazarte primero de todos esos sueños? En cuanto despiertas, sales de esos sueños; ¡ser acaban! No tienes necesidad de liberarte de ellos.

Ése es el mensaje fundamental del Zen: no tienes que preocuparte por tus karmas pasados. Todos fueron acciones cometidas en sueños. Tan sólo Despierta y se habrá acabado.

Pero estamos medio dormidos y todo lo que concuerda con nuestro sueño, nos atrae. Escuchamos en función de nuestro estado mental. El mundo entero está dormido. Sólo de vez en cuando, en escasas ocasiones, aparece alguien que no está dormido, que está Despierto. Y cuando te habla, surge la tergiversación, evidentemente. Él habla desde su punto de vista, desde su estado de Despierto, y dice, "Olvídate de tus sueños. ¡Son sólo estupideces! Bueno y malo, todo es lo mismo; santos y pecadores, son lo mismo. ¡Simplemente Despierta! No te preocupes por convertirse en santo en tus sueños, no te he preocupes por cambiar de pecador a santo para poder luego Despertar. ¿Porqué ir por tan larga ruta? ¡Puedes Despertar directamente! Puedes Despertar mientras estás cometiendo un pecado, puedes despertar mientras estás asesinando a alguien en tu sueño. No hay ningún problema.

En realidad, si eres un santo, puede que no te guste Despertar. A un asesino le será más fácil Despertar porque no tiene nada que perder, pero el santo tiene un gran prestigio en juego. Puede que se le haya reconocido con el premio Nobel y que le hayan puesto guirnaldas y que la gente le aplauda y se postre a sus pies... y de repente suena el despertador. ¿Es el momento adecuado que suene el despertador? ¿No puede el despertador esperar algo más? Cuando todo transcurre dulce y apaciblemente, el despertador puede esperar un rato más. Un asesino no tiene nada que perder. Está sufriendo, está sumido en una profunda tortura interior. En realidad, se sentirá aliviado si el despertador deja de sonar. Al salir de esa pesadilla experimentará una gran liberación.

Por eso es más frecuente que los pecadores Despierten antes que los santos, porque los pecadores viven en pesadillas mientras que los santos tienen dulces sueños. ¿Quien quiere Despertar cuando es un rey que vive en un palacio de oro y disfruta de todo lo imaginable? En tus sueños puede que en vivas en un paraíso.

Pero una cosa es cierta: cuando estás dormido utilizas un determinado lenguaje—el lenguaje del sueño—y eres capaz de comprender a la demás gente que está dormida y utiliza tu mismo lenguaje. Por eso, la filosofía del karma se ha vuelto tan importante, tan predominante, tan extendida. Se encuentra en casi todas las religiones del mundo bajo diferentes formas.

En la India ha habido tres grandes religiones: el hinduismo, el jainismo y el budismo. Están en desacuerdo en todo excepto en la filosofía del karma. Discrepan en todo. Discrepan de la existencia de Dios, discrepan incluso de la existencia de alma, discrepan de la existencia del mundo, pero no discrepan de la filosofía y del karma. Debe de  resultar muy atractiva  para la mente dormida.   Ésa gente no puede comprender el Zen.

Cuando un pandit hindú o un muni jaino vienen a mí, se quedan asombrados. Me dicen, ¿Estás enseñando la Iluminación instantánea, repentina? ¿Qué hay entonces de Mahavira que tuvo que esforzarse durante tantas vidas para poder Iluminarse?"

Y yo les digo, "Vosotros os habéis inventado esas historias. El Mahavira del que habláis es una invención de vuestros sueños. No conocéis al verdadero Mahavira. ¿Qué podáis saber de sus vidas anteriores si ni siquiera conocéis vuestras propias vidas pasadas?” Y si entre sus seguidores ni siquiera se ponen de acuerdo respecto a su última vida, ¿qué  decir de sus vidas pasadas?

 

 

 

En asuntos tan puntuales... por ejemplo, si estuvo o no estuvo casado. Una secta jaina dice que no estuvo casado porque el que un hombre como mahavira estuviese casado lesparece un insulto, una humillación. Y la otra secta de los jainos dice que no sólo estuvo casado sino que tambié tuvo una hija. ¡Y eso es ya demasiado! ¿tener una hija! Eso significa que ha de haber ceido ante el sexo—porque para aquél entonces lo de Jesús aún no había sucedido. ¡Aún no se conocía a una Viregen maría!

No se ponen de acuerdo... los discípulos no se pondrán de acuerdo respecto a los hechos puntuales de la última vida Mahavira, tales como el matrimnio, la hija, etc. ¡y se ponen a hablar de sus otras vidas anteriores!

Todo aquello que te ayuda a continuar dormido, a aplazar tu despertar, te atrae. “Incluso Mahavira tuvo que esforzarse mucho durante inumerables vidas... ¿cómo podemos Iluminarnos en esta vida¿ Nos llevará muchas vidas, de modo que no hay necesidad de hacer nada ahora mismo. ¡Podemos esperar! De todas formas no va a suceder ahora mismo. Se necesitan muchas, muchas vidas. Y mientras, ¿por qué no hacer otras cosas? Acumula más dinero, prestigio, poder ... has otras cosas: come, bebe y sé feliz... porque eso—Iluminarte— no va a suceder ahora mismo. Necesitarás muchas vidas. Y mientras tanto no puedes continuar sentado esperando; has de hacer algo”.

Aquellos que duermen sólo pueden comprender el lenguaje que resulta atractivo para su sueño. Solamente comprendemos aquello que dispara algún proceso en nuestro interior.

 

Las Hermanas de la Merced iban a ser enviadas como misioneras la mundo del pecado. La Madre Superiora tenía una última pregunta que hacer a cada una d elas monjas antes de decidir cuáles eran las mejor preparadas para la peligrosa tarea que se les avecinaba.

—“Hermana Agata”, le dijo a la primera. “¿Qué harías si caminaras por una calle desierta por la noche y un desconocido se te acercara y te hiciera proposiciones deshonestas?”

—“¡Oh, santa Madre de Dios!”, dijo ahogando un grito la monja. “¡Que todos los santos le perdonen! Me pondría de rodillas y empezaría a rezar a la Santa Virgen pidiendo por la salvación de mi alma”.

La Madre Superiora decidió que la Hermana Ágata encajaría mejor en las tareas domésticas.

La misma pregunta le fue planetada a la Hermana Inés, la cual replicó, “le pegaría un fuerte puñetazo en la nariz y empezaría acoorer calle abajo tan rápido como pudiera gritando ‘¡Ayúdenme, ayúdenme!”

La Madre Superiora decidió que la Hermana Inés era una de las posibles candidatas a aquella tarea misionera.

La siguiente en ser preguntada fue la Madre Teresa que empezó diciendo, “Bien, primero le bajaría los pantalones...” La Madre Superiora se quedó muy sorpendida, pero la Hermana teresa continuó, “y entonces me subiría el vestido, yluego...”

—“Hermana Teresa”, le interrumpió la Superiora, “¿Qué clase de respuesta es ésta?”

—“¡Ejem!”, dijo la interpelada, “Simplemente me imagino que soy capaz de correr más rápido con mi vestido alzado que él con sus pantalones bajados”.

 

Solamente entendemos lo que podemos entender. La Humanidad que duerme solamente es capaz de entender determinadas cosas, sólo es capaz de oír determinadas cosas. Todo lo demás no es oído y si lo es, no es comprendido; lo tergiversan.

El Zen ha sido tergiversado completamente. Tesorprendería saber que ni siquiera los budistas comprenden el Zen

Muchos budistas ortodoxos me han venido preguntando por qué le doy tanta importancia al Zen si éste no es la principal tradición budista. Y es cierto; la principal tradición busidta está en contra del Zen. El Zen les resulta algo extravagante, un poco excéntrico, por la sencilla razón de que te aporta una verdad completamente nueva: la Iluminación instantánea. Nunca otra religión lo ha enfatizado tanto: eres capaz de Iluminarte ahora mismo; depende de ti.

 

Si el entrenamiento es eficiente, la Iluminación llegará en un chasquear los dedos.

 

No existe un camino como tal, pero sí una cierta disciplina que te conduce a la Iluminación. Ésa es llamada “entrenamiento”. Ese entrenamiento no gurada relación alguna con tu personalidad sino con tu consciencia. Entrenamiento solamente significa que en torno a ti ha de crearse un cierto espacio, un cierto contexto, en el que el Despertar sea más fácil que quedarte dormido, de la misma manera que cuando quieres que alguien no se duerma le echas agua fría al rostro. No le enseñas a ser virtuosos, no le enesañas a ser no-violento; todo eso no le ayudará a Despertar. Pero el agua fría es algo completamente distinto; eso crea un contexto. O le das una taza de té; eso le ayudará a Despertar. O le dices que corra, que salte, que grite; eso le ayudará a Despertar más rápidamente.

Todos los métodos del Zen son como éste: agua fría sobre tus ojos, un martillo golpeándote sobre tu cabeza. El Zen es completamente distinto de las demás religiones. No te proporciona una forma de ser determinada; te proprociona un determinado contexto.

 

Hace mucho tiempo, el maestro Zen Hui Chueh de la montaña Lang Yeh, tuvo una discípula que le pidió que la instruyera. El Maestro le dijo que indagara en la expresión: “No tiene importancia.”

  

Eso es crear un contexto. El maestro le dijo que meditara sobre esa corta frase: “No tiene importancia”. Y uno ha de meditar sobre ella en diferentes situaciones, en todas las situaciones posibles. No la has de olvidar nunca; has de recordarla continuamente, suceda lo que suceda.

 

Ella siguió sus instrucciones estrictamente sin desmayo.

 

Un día su casa se incendió, pero ella dijo, “No tiene importancia.”

 

Eso es crear un contexto. Éste es el verdadero adiestramiento, la verdadera disciplina. La casa está ardiendo y ella recuerda las instrucciones: “No tiene importancia”. Es muy fácil recordarlo cuando tu casa no está ardiendo y todo funciona suave, adecuadamente y puedes sentarte en un rinconcito que te has preparado para meditar. Entonces sí puedes decir, ““No tiene importancia”.  Es sencillo, pero no te va a Despertar. Puede que incluso te haga quedarte dormido. Pero cuando tu casa está ardiento es difícil, muy difícil. Todo lo que tienes está en juego, tu vida está en peligro, tu seguridad ha desaparecido, tu aplomo desaparecido. Al día siguiente puedes haberte convertido en un mendigo de la calle sin ninguna pertenencia.

Pero esa mujer debía ser un verdadero discípulo.

 

... ella dijo, “No tiene importancia.”

 

Y no sólo lo dijo, sino que no le dio importancia. Se relajó como si no sucediera nada. Y en el instante en que eres capaz de contemplar tu casa en llamas y darte cuenta de que no está sucediendo nada, no sucede nada. La casa se quemará, pero saldrás de esa experiencia, por primera vez, con una claridad, sin polvo en tu espejo, con una gran visión interior. ¡Todo está ardiendo! La vida al completo está ardiendo porque estamos muriendo a cada instante. No existe seguridad alguna, no hay nada seguro. Solamente tenemos la creencia de que estamos seguros y a salvo. En este mundo de flujo y cambio, donde la muerte es el final de todo, ¿cómo puede haber seguridad alguna?

Si eres capaz de ver tu propia casa ardiendo y ponerte a meditar en silencio, relajadamente, con profunda aceptación—sin darle importancia—saldrás de esa experiencia convertido en una persona completamente diferente, con una nueva consciencia; habrás renacido.

 

Otro día, su hijo cayó al agua y cuando alguien se lo dijo, ella contestó: “No tiene importancia.”

 

Ahora es incluso más difícil—una cas es, al fin y al cabo, algo sin vida. Podemos construir de nuevo otra casa, podemos volver a ganar dinero. Pero ahora tu hijo se ha caido al agua y se está ahogando... es una situacion más delicada, de más apego... tu propio hijo. Y para una madre, el hijo es su prolongación, forma parte de ella, parte de su alma, de su ser. Y aun así dice, “No tiene importancia”

 

Ella siguió exactamente las instrucciones de su Maestro haciendo caso omiso de todo pensamiento accidental.

 

Si eso es posible... porque en el mundo hay dos clases de problemas: la posesividad de las cosas y la relación con la gente.  Esos son también tus problemas. Ahí es donde la gente está dormidad: o son posesivos con las cosas o se encuentran inmersos en pesadas relaciones con los demás. Esos son los dos puntos que te mantienen obnubilado, confundido, inconsciente.

Ella pasó ambas pruebas. Y si tú puedes pasarlas, si puedes ser consciente de que no posees nada... empléalo todo, pero no poseas nada. Relaciónate con la gente, pero te impliques en ninguna relación.

Relacionarse es una cosa; implicarse es otra. El relacionarte no te esclaviza; implicarte en una relación es una esclavitud. Ama a la gente, pero no seas celoso, no seas posesivo. Relaciónate con tanta gente como te sea posible, pero permanece libre y deja que ellos sean libres respecto a ti. No trates de dominar a nadie ni permitas tampoco que nadie te domine.

Utiliza las dos cosas, pero recuerda que has venido al mundo con las manos vacías y que te irás del mundo de nuevo con las manos vacías, así que no poseas nada.

Si esas dos formas de ver las cosas adquieren claridad para ti y empiezas a no dar importancia a nada, tdos los pensamientos accidentales desaparecerán de tu mente. Todos los pensamientos son accidentales; la ausencia de pensamientos es esencial. Lo esencial es el silencio; los pensamientos son accidentes. Cuando los pensamientos desaparecen, lo esencial emerge. Un gran silencio explosiona en una tremenda melodía. Y esa experiencia es liberadora, esa experiencia es divina.

 

Un día, mientras su marido encendía el fuego para freír buñuelos, echó en la sartén llena de aceite vegetal hirviendo un poco de pasta que hizo un ruidito.
Al oírlo, se Iluminó de inmediato.

 

Eso es lo que denomino... si estás a punto, si el contexto está a punto, entonces cualquier cosa puede disparar el proceso de Iluminación. Cualquier cosa.

Smpelemente,

 

Al oírlo, se Iluminó de inmediato.

 

No sucedió nada especial; simplemente un rudio corriente. Te cruzas con esos ruidillos muchas veces al día. Pero si el contexto adecuado está presente, si te encuentras en el espacio correcto... y ella se encontraba en un espacio correcto: sin posesividad, sin implicarse en ninguna relación con nada, con nadie, sin dominar-. Se encontraba en un estado de liberación, justo en la línea fronteriza. Un paso más y entraría en el espacio de los Budas. Y ese pequeño paso puede ser causado por cualquier cosa.

 

Al oírlo,...

 

Ese ruido se convirtió en el último despertador, la última paja en el lomo del camello.

 

... se Iluminó de inmediato.

 

Entonces tiró la sartén con el aceite al suelo y se puso a dar palmadas y a reír.

 

¿Por qué actuó así dando palmadas y riendo? Cuando uno se Ilumina, la risa es el subproducto natural; surge espontáneamente por la sencilla razón de que hemos estado buscando y buscando durante vidas algo que teníamos ya en nuestro interior. ¡Nuestros esfuerzos resultaban ridículos! Todos nuestros esfuerzos eran absurdos. Uno se ríe de la gran broma cósmica. Uno se ríe del sentido del humor que Dios o la existencia han de tener: tenemos ya en nosotros todo lo que estamos buscando. Uno se ríe de sus propios y ridícuos esfuerzos, de sus largos viajes, de sus peregrinaciones en pos de algo que nunca hemos perdido. Por eso la risa, por eso las palamdas.

 

Pensando que estaba loca, su marido la regañó diciéndole,...

 

Y, evidentemente, siempre que uno se Ilumina de repente y se pone a dar palmadas y a reír, aquél que está durmiendo ha de pensar que esa persona se ha vuelto loca. Ese paso adelante le parece al que está durmiendo un paso atrás. No es un paso atrás, pero el que duerme no puede evitar verlo así. Solamente es capaz de comprender en función de sus valores, de sus criterios.

 

... la regaño diciéndole, “¿Por qué haces eso? ¿Estás loca?”
Ella le replicó: “No tiene importancia.”

 

Ella sigue: su mediatción persiste ahí. Sigue las instrucciones del Maestro hasta el mismo final. El marido está diciéndole que está loca y ella le contesta, “No tiene importancia”.

El mundo te llamará loco, el mundo siempre ha calificado a los Budas de locos. No le des importancia. Es natural; uno ha de aceptarlo como algo normal.

 

Luego fue al Maestro Hui Chueh y le pidió que confirmara su Realización.

 

Las funciones del mestro son muchas. Primero: ayudarte a Despertar, provocar tu Despertar, crear la situación en la que dormir se convierta en más y más difícil y el Despertar sea cada vez más y más fácil. Y cuando, por primera vez, Despiertas, lo confirma, porque es muy difícil que la persona misma se de cuenta. El territorio es muy desconocido. El ego ha desaparecido, los antiguos valores han desaparecido, la vieja mente ha dejado de funcionar. Todo resulta completamente novedoso; parece no haber continuidad con lo viejo. Parece no existir una forma de juzgar, d evaluar, de tener una seguridad. Uno está sumido en un estado de profunda sorpresa y admiración. No sabe qué es lo que está ocurriendo, qué es lo que ha ocurrido, de qué va todo eso. Simplemente está perdido.

Por esos la función del maestro es confirmar, decir, “Sí, es esto”.

 

El Maestro le confirmó que había obtenido el Sagrado Fruto.

 

La gente del Zen lo denomian el Sagrado Fruto—la fructificación, el florecimiento, el alcanzar el último despertar, el alcanzar la experiencia suprema de ti mismo y de la Existencia. Pero recuérdalo: sólo puede suceder en este instante, sólo puede suceder en el momento. Sólo puede suceder ahora;—ahora o nunca.

Y tú preguntarás, “¿Por qué entonces todos esos métodos y entrenamientos?” Son sencillamente para hacer que vuelvas al ahora. Te has ido muy lejos en tus recuerdos y fantasías. No son para que cultives nada; no son para que te cultives, sino para devolverte a casa.

Aquí estamos utlizando toda clase de métodos. Y amedida que llegue más gente, diseñaremos nuevos  métodos, porque gente diferente necesita métodos diferentes. Nunca se ha intentado a tan gran escala. Cada religión tiene unos cuantos métodos, pero nosotros vamos a utilizar todos los métodos de todas las religiones del pasado y de todas las religiones que puedan aparecer en el futuro. Crearemos un espacio para toda clase de gente, no para la de un tipo determinado. Las antiguas religiones no sabían hacerlo.

Por ejemplo, solamente una clase determinada de persona podía ser ayudada a través de los métodos de Mahavira, solamente aquella que perteneciera al tipo de Mahavira podía ser ayudada. Es una metodología muy limitada. Mahavira alcanzó el Sagrado Fruto y enseño el mismo método que él había utilizado para alcanzarlo. Jesús tuvo su propio método, mahoma tuvo su propio método. De modo que ninguna religión del pasado pudo ser universal porque pertenecía a un determinado tipo y solamente ese tipo podía resultar beneficiado a través de ella.

De ahí que surgiera un problema: puede que nazcas en una familia jaina y que no seas del tipo al que el método jaino puede ayudar. Entonces estarás en dificultades, entonces toda tu vida será desperdiciada. Lo intentarás con ese método, pero no encajará contigo y tú seguriás sin cambiar de método. Creerás que es debido a tus pasados karmas que el método no funciona; creerás que necesitas tiempo. Lo justificarás.

O puede que hayas nacido en una familia hindú y que el método hindú no funcione contigo.

Hay muchas clases de personas en el mundo y a medida que el mundo se ha desarrollado y que la consciencia de la gente ha evolucionado, han aparecido más y más nuevos tipos, más y más cruces, que nunca antes habíian sido considerados, que no existían en los tiempos de Mahavira, que nunca existieron en los tiempos de Krishna. Hay muchos nuevos tipos, muchos cruces. Y en el futuro habrá más y más; el mundo se está conviertiendo en un pequeño pueblo.

Todo mi esfuerzo se centra en utilizar los métodos del pasado, en actualizarlos, en ponerlos al día, y en crear nuevos métodos para el futuro, para el futuro d ela Humanidad. Por esto no estoy enseñando ni hindusimo, ni budismo, ni cristianismo, y no osbtante estoy enseñando la esencia de todas las religiones.

No estás aquí para cultivar un determinado ego espeitual, sino para disolver ese ego, para disolver todo posible sueño. Estás aquí para Despertar. Estamos creando la situación adecuada. Empléala tanto como te sea posible.

Acuérdate de esa mujer que meditaba en el“No tiene importancia”. Esa totalidad es necesaria La casa está ardiendo y ella dice, “No tiene importancia”. Su hijo cae al agua y ella dice,“No tiene importancia”. Su marido le dice que está loca y ella le dice, “No tiene importancia”.  Una metación tan sencilla—“No tiene importancia”—crea el caldo de cultivo neceario en el que ella se inflama, arde. Su ser inerior explosiona. Ya no es más la vieja persona; ha renacido. Ha renacido Iluminada. Se ha convertido en un Buda.

Todos vosotros sois Budas—durmiendo, soñando, pero todos sois Budas. Mi función no es hacer de vosotros un Buda porque ya lo sois, sino simplemente haceros recordar, hacer que os acordéis de ello.

 Osho, Ah, this!

 

 

 

 

 



DE VUELTA AL INDICE DE LIBROS